Friday, August 15, 2008

La Guerra de las Falacias (o mis quince minutos de fama). II

Scam Wars, or the ability to proclaim myself a true imbecile because of the terrible sense of uncertainty culture provoked on my already overrated ego.


Héctor Rodríguez.



Episodio II


Quiero mi Facebook!

Comprendo que cuando escribo sobre este trauma mío aspiro generalmente a leerme o como un elitista, o como un romántico mamón. Querer que la masa agarre el pedo de que su intermitente participación en la red supone una responsabilidad intrínseca es una pinche utopía, pa acabar pronto.

Es como si me pusiera el traje de ortodoxo new age que quiere a güevo imputarle a la Internet una función social y una pedagogía específicas. Esa madre esta lejos de suceder pues. Pensaba en una ética idílica del sujeto en relación al uso que hace de esta madre. Puta… si cotidianamente la gente opta por ser infiel, robar, decir mentiras, matar, torturar, gastar el agua, tirar basura… es como querer que todo aquel que usa esta mamada se vuelva íntegro, solo por habérsele dado la oportunidad de ingresar a un mundo desregulado, o mínimamente reglamentado. Si la gente en su vida ordinaria opta por ser una hija de la chingada… ¿como madres siquiera pensar que pudiera cambiar al momento de “conectarse” a la red?

Ok, tal vez es un gasto de energía querer la paz mundial, o que se acabe la corrupción en México, o que a la red accese un tipo de persona en especifico. Sin embargo, ello no me quita el derecho y satisfacción de cagarme de risa de las derivaciones que dentro de este espacio se han desarrollado. En especial me interesan dos: la deformación del lenguaje y las redes sociales.

Todo mundo diseña su propia estadía en la red. Es cagado porque precisamente a través de este relativamente nuevo medio, la raza se ha creado nuevas formas de “estar” en el mundo; al menos virtualmente. La creación de personajes basados en proyecciones del deseo individual es de lo que está atiborrada esta madre. Estamos en la era definitiva del éxtasis, del culto al ego creador de ejércitos internacionales ávidos de tener al menos publicada una de sus mejores fotos, vociferando ese “¡aquí estoy! ¡conózcanme!”, seguido de una corta o larga descripción de intereses y gustos personales que habrían de importarnos a todos, por el simple hecho de habernos topado con su “espacio personal”.

Bien pues tal vez no a todos nos importen los espacios para conocer gente o hacer amigos. Yo de verdad me cago en ellos; me dan risa y tristeza al mismo tiempo. La cuestión es que el perfeccionamiento de las redes sociales en Internet es asombroso. Hay miles de servicios, me da güeva enlistar siquiera algunos, sin embargo quiero enfocarme en uno en especial; el patético “Facebook” El libro de las caras, o la cara en el libro… o mejor aún: el libro para las caras. Órale, creativisimo. ¿Quiere decir que una vez inscrito voy a poder crear un espacio personal para subir mis fotitos y describir mis gustos personales para que mucha gente los vea? No mames que chingón.

Ah, ¡hay mas! Y es que no solo esa mucha gente podrá verme y saber de mi, sino que podré relacionarme con ellos, ¡añadiéndolos como amigos! ¡Así podremos compartir gustos e intereses! No no no no.. ¡¿Hay más!? Puta madre! Podré comentar en sus espacios lo que me venga en gana, y hasta en las fotos que suban! Además podré inscribirme a grupos de gente con mis mismos intereses, compartir mensajes, y lo mejor: podré instalar “aplicaciones” a mi perfil para hacer súper divertida mi experiencia, contestando tests de mil pendejadas ridículas y haciéndome fan de otras mil pendejadas y bueno… horas y horas de ocio inagotable, uuuuuffffffffff!

Me da un chingo de risa como la perrada enajenada le invierte horas a acomodar, adornar y actualizar su "profile" para después interactuar con gente que no conoce en Facebook. Y aquí quiero citar a un muchachón que le ha metido ganas a este asunto de investigar realmente que vergas es esa jalada, y de donde salió. El texto más amplio lo podría compartir con cualquiera que leyera esto y quisiera explorarlo. Hablo del periodista Tom Hodgkinson, quien aportó muchas claves en el diario británico The Guardian el pasado mes de enero. Me quedo con el siguiente párrafo:


“(Facebook) Es un servicio que fomenta el individualismo para mantener un mayor control de la masa. Generalmente hace creer a los imbéciles que ellos son importantes y los lleva a cometer cualquier acto que los verdaderos interesados deseen efectuar sin una participación directa que los implique. Si pongo una buena foto mía con una lista de mis cosas favoritas, puedo construir una representación artificial de quién soy. También estimula una competitividad inquietante en la amistad: parecería que con los amigos la calidad no cuenta y la cantidad es reina. No se necesita mucho cerebro para formar parte del grupo y siempre te incentivan a reclutar más “amigos”. Vales por el número de “amigos” que reclutes.”

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62959


Ouch. Que bárbaro, no hay que ser muy brillante para darse cuenta de lo que nuestro querido Tom ha explicado con palabras más que adecuadas.

Yo recuerdo que un amigo solía ser aquella persona con la que uno forjaba una relación interpersonal con el largo paso de los años. Una relación inacabable. Una entidad que los cursis a veces terminan por definir como “aquella persona que haría lo que fuera por ti”. Bueno ps las redes sociales se han encargado de darle en toda su madre al concepto de “amigo”. Ahora cualquier hijo de cuico puede ser mi amigo, aunque no lo conozca.

Estos genios creadores de los espacios para hacer “amigos” enfatizaron en la premisa de que si llega un chango a hacerme un request para convertirse en mi amigo, es porque seguramente ya lo es de otro “amigo” mío (por lo que se supone que por asociación tiene todo el potencial para ser mi “amigo” también, jaja), o sencillamente, y según los filtros donde vacié tooooda mi información personal, gustos, obsesiones y demás mamadas, hay enormes probabilidades de que dicho chango y yo seamos compatibles, ya que coincidimos en muchos de nuestros intereses personales.

Puta, ps si todo lo tienen solucionado que no? Es solo que en mi diccionario de definiciones esa jalada que se han inventado los putos creadores de espacios para conocer gente y promover mi jeta, mis fotos y mi mundo personal, no funciona. Sorry, tal vez voy por el mal camino, o soy retrógrada, anticuado o no me adapto bien a las nuevas formas sociales. Igual todas juntas, ni pedo.

Una de las más irrisorias características del Facebook es la parafernalia y publicidad insertada sutilmente en cada uno de los “perfiles” de los usuarios. Una vez que ya les dije hasta como me huelen los pedos (eso sucede al momento de inscribirme, si no cómo voy a hacer nuevos “amigos”!), toda mi información personal sirve, además de para conectarme con otros changos, para bombardearme de publicidad afín a mis intereses. Elegante estrategia; sutil y eficiente.

Otra mas! Las mentadas “aplicaciones”. Puta madre no podrían haber hecho del ocio algo más artificial. Pura puta perdida de tiempo, pura alienación… le envío un “drink” a un cabrón, un “hug” a otro… le digo a fulana que pienso que es sexy, y a sutana que me gustaría acostarme con ella… descubro que según mis respuestas al test, soy super cool como novio, y que en los Simpsons soy Willy el conserje; me uno al grupo de fans de moenia, y reto a mis “amigos” en calabozos y dragones.

Y una vez desconectado, vuelvo a mi trivialidad. No dudo que muchos de los obsesos con su puto perfil de Facebook, a la hora de que abandonan su fantasía y vuelven a su acostumbrada y pesada vida, se sientan solos, incompletos, ansiosos, desorientados y/o vacíos.

y a propósito de meta-críticas...

Uta, excelente vínculo me pasó mi carnal, solo como complemento a todo este choro que me cargo contra las redes sociales... no más preámbulo:

Amor de Facebook…



Es real. Hace unos minutos, en el peripatético ‘cuarto de ladies’, escuché esta conversación entre dos chicas ya medio lagartonas.
La peliteñida le decía a la otra peliteñida…
“Él fue quien me deslinkeó de Facebook, de pronto apareció en mis notifications la frase “Arturo is now single” con el corazoncito roto y todo. Casi me da un infarto. Pero me quedó claro, ya valió todo”.
La amiga, con un gesto de verdadera indignación le dijo…
“¡Qué poca! No es de hombres cortarte en Facebook, mándalo a la chingada de la misma forma”.
Peliteñida 1…
“¿Y eso se puede?”
Peliteñida 2…
“Seguro, busquemos la aplicación”… (Se van las dos sonando los taconcillos, tac tac tac tac…)
Por si se habían preguntado si alguien se toma en serio esto de las redes sociales.
Mua!

Sunday, August 10, 2008

La Guerra de las Falacias (o mis quince minutos de fama). I

Scam Wars, or the ability to proclaim myself a true imbecile because of the terrible sense of uncertainty culture provoked on my already overrated ego.


Héctor Rodríguez.



Episodio I


La cagante pubescencia y su internet.


Vivan mis incipientes lecturas sobre antropología aplicada. A cada página leída, un orgasmo cerebral asegurado. Mi ímpetu sexual por las mujeres es similar al de mis atormentados rodeos sobre estas cosas raras de la cultura y sus devaneos. En este caso, una vez más vuelve a pulsarme la necesidad de escribir sobre este universo paralelo que es la Internet. Y es que mis obsesiones críticas sobre ésta y los usos y costumbres de la perrada enajenada siempre van a causarme una jodida náusea latente que solo es tratable a través de estas sangronas y virulentas entregas. Me considero un entusiasta natural del análisis pues.

Como siempre al escribir, busco depurarme… y opinar. Me regodeo en mis necedades monotemáticas ya que a nadie busco dar gusto con mis traumas de adulto contemporáneo. Lejos de querer hacerme pasar por antropólogo amateur, opto por ejercer mis dotes de hijo de la chingada profesional; no hay secreto ni truco; no pretendo hacer estudios de caso ni análisis a profundidad, escribo para criticar, para mofarme, para dar paso a la evolución del sarcasmo que tanto me excita y mantiene alerta, consciente y lúcido.

Inicio mi verborrea hipnotizante y belicosa aquí, abriendo de manera obligada un paréntesis para aplaudir una vez mas (y las que se ofrezcan) ese derecho esencial que nos procura este medio; el de crear nuestras propias reglas, nuestra propia constitución, nuestro propio pinche país en HTML, flash, java y lo que venga. Que milagro la pinche Internet me cae. Todo en un mismo medio. Teléfono, radio, televisión, prensa. Todos esos formatos en un solo gran compilador que como herramienta es extraordinaria. Ta bien, soy parte de ese fenómeno y no puedo deslindarme de el por ningún motivo.

Entre todos los pedos que pueden detectársele a un medio como éste, mi favorito es aquel que tiene que ver con su voraz e inexorable potencial de influenciar y modificar nuestra cultura. Las mutaciones y transformaciones de las anteriores formas de estar en el mundo han encontrado en la Internet su espacio. Y es ahí donde se rompió la piñata de las posibilidades infinitas. Yo utilizo la web para… ¿para qué vergas la utilizo? ¿importa eso acaso? De hecho esa pregunta me hace recordar la máxima ineludible que canta: “dime como utilizas la Internet y te diré quien eres”. Y si no existía, la acabo de parir, y no creo que haya algún pedo al respecto, a menos que tenga copyright, ¿right?

So, que bien, que padre, todos utilizando los recursos de la web. Cómo y para qué, es pedo de cada quien. Pero es en el ejercicio del derecho omnipotente que este medio nos ofrece, que preveo un conflicto sumamente estéril, es decir, inútil, pero que de alguna manera trata de plantear un cuestionamiento legítimo.

Existe un contraste entre quienes no tienen ni puta idea de que la Internet les ofrece esta deferencia; este derecho de ser, hacer y deshacer impunemente, utilizándola así nomás, a lo pendejo, y aquellos que sabemos que existe dicha prerrogativa. Para mi la cuestión consiste en saber utilizarla. Ahí es donde me jacto entonces de haber asumido una responsabilidad al estar consciente de ese hecho, en contraposición a esa especie de autismo generalizado en el que se babea, y que construye imbéciles encadenados a la espectacularidad irrisoria y ridícula de un ocio e individualismo exacerbados.

Recuerdo en este momento algunas platicas que he llegado a sostener con un amigo cercano sobre las potenciales razones por las que la perrada enajenada habría optado por elegir los caminos de la centelleante vacuidad en un mundo como el de la venérea Internet.

En un ejercicio de síntesis, nuestras más cerebrales reflexiones apuntaban a que el hecho de un universo sin reglas resulta sobremanera seductor. En un espacio como este, el componente individual se inventa y reinventa; muta y se adorna. Pienso en millones de personas: suicidas, esposas engañadas, adolescentes golpeados por sus jefes, violados, niños ricos de la condesa, clasemedieros aspiracionales, bla bla, me quedo corto; bueno pues pienso en todos ellos encontrando en la red la oportunidad de ser quienes no pueden ser fuera de ella. Es fácil imaginar que dentro de los límites de la cruel realidad, generalmente pasamos desapercibidos; se tiende al anonimato en un mundo atestado de rutinas y barreras morales y legales. Por eso resulta tan atractiva la idea de sumergirse en la virtualidad de la red; aquí no solo puedes ser tú, sino varios “tus”, sin que nadie te esté chingando la borrega; sin que te restrinjan accesos, sin que te silencien el hocico.

Ok. Muy chingón todo, si. Como ya lo mencioné, el pedo es el abuso. Me caga la madre leerme paternal, pero a final de cuentas estoy convencido de que en cualquier ambiente carente de reglas debería existir un equilibrio. Jamás estaré en pro de que se regule un espacio como la Internet, sería una reverenda mamada y ciertamente perdería su encanto esencial. Como ya lo he dicho en anteriores ocasiones, tengo demasiada fe en la humanidad, por más que me cague en ella la mayoría de las veces. Es por esa fe que creo que existe la posibilidad de que las cosas puedan ser de otra manera. Caigo en la categoría del idealista necio y amargado, si pues. Anyways.

Pienso en cómo la perrada enajenada esta acostumbrada a las reglas, y a romperlas. Existe una dependencia tácita e histórica a la regulación de nuestras vidas. Y ello nos ha llevado como especie a saltarnos la valla, sea de manera insolente o engañosa. En Internet, dado que no existe un marco regulatorio explicito, el “usuario” se torna cínico, falaz, valemadrista, incluso hasta llegar al punto de la anarquía.

Pero no se necesita tener la malicia de un ocioso hacker para ser un anarco o un ciber-pendejo. Los pendejos generalmente lo son a voluntad, eso es lo mas valioso con lo que me puedo quedar de un autentico pendejo. Y de eso es de lo que está atestada esta madre. Ese es mi prejuicio, lo reconozco. Es como si quisiera que la puta red fuera un espacio de seres altamente pensantes, conscientes, éticos, creativos y propositivos. No digo que no los haya, solo pienso que son los menos. Pero igual, si yo utilizo este espacio para quejarme de cómo lo usan los demás, a los demás les vienes valiendo verga. ¡Y está bien! Está bien porque no intento cambiar nada… al menos no intento persuadir o comenzar campañas de cómo “utilizar productivamente la Internet”. A final de cuentas, si quiero que la perrada enajenada cambie su modelo de pensamiento, estoy frito.

Tuesday, January 29, 2008

Hated: Six ways to reach pain.

Héctor Rodríguez.



No importa tanto, a efectos de este post, comunicar quien chingados es Hated. Lo aclaro por la sencilla razón de que este blog no tiene objetivos mas allá del almacenamiento de mis textos. Hacer un un intro que sitúe a los dos despistados lectores que se topan con éste búnker pues, está de más. Lo que sigue es una breve reseña que hice del primer Ep de Hated, denominado "six ways to reach pain".
Y sí; este preámbulo es autorreferencial.

En esta ocasión la recomendación de la semana vira rumbo a escenarios locales para revisar el nuevo material discográfico de una de las bandas colimenses más comprometidas con la apertura y consolidación de nuevos espacios dentro del género del metal a nivel local. Hablamos de “Six ways to reach pain”, de la banda “Hated”.

Es preciso decir que “Six ways to reach pain” funciona mas como una muestra sonora de lo que Hated es capaz de hacer en términos de composición y ejecución musicales, que como un producto discográfico totalmente terminado y comercializable que muestre el verdadero espíritu e intensidad de su propuesta; esto en gran parte debido al formato de “extended play” con el que sus integrantes han decidido imprimir esta primera entrega.

Si bien este hecho no se contrapone en lo absoluto a la intención esencial de capturar en un medio reproducible parte del capital musical de la banda para su difusión y promoción, si puede llegar a dejar con ganas a mas de un escucha acostumbrado a las presentaciones en vivo de esta agrupación. Aun lo anterior, “Six ways to reach pain” puede considerarse un material a priori que sale ganando gracias a la creatividad y perspicacia técnica con la que cada uno de sus cortes han sido manufacturados.

El disco comienza con “Verónica”, un potente impulso centrado en la mas pura idea del metal oscilante sobre estilos trasheros que no cesan ni un instante de pulsar sobre progresiones que lo transportan a uno a escenarios que recopilan en segundos una brutalidad perfectamente armónica. La guturalidad de este primer corte -que hace las veces de un excelente comienzo- se torna aun más evidente en su transición hacia el segundo track, denominado “Origin of the end”, donde la exasperación vocal en conjunto con el “riffeo” de las guitarras nos da una clara idea del amoldamiento musical que esta banda procura, a través de las influencias personales de sus integrantes.

Existen claros visos de sofisticación y asimilación de corrientes metaleras en este Ep, que van desde el new metal, trash, hardcore y power hasta el progresivo. Emotive nosebleed” se antoja como un grito displicente y cargado de vuelcos ominosos, con un excelente final al mas puro estilo “headbanger”, mientras que “the disease”, el cuarto corte, lo catalogo como el mejor del disco, con un comienzo que retoma lo mejor del “hardcore metal”, mutando posteriormente hacia terrenos de constante coherencia armónica donde la esquizofrenia entre cambios de ritmo e intensidades se proclama eminente, al combinarse con un “crescendo” lírico y vocal que enchina el cuero e irriga adrenalina sin censura alguna.

“Nothing left” track 5 del disco, propone una especie de “lado b” de la banda, al probarse dentro de terrenos acústicos donde gana mas la estética orgánica de la composición, que la distorsión en si misma. Finalmente, “For you”, ultimo corte del disco, se arroja sobre inmensas camas de distorsión y progresiones casi epilépticas instaladas en el mas puro estilo trashmetalero, recordándonos a bandas como sepultura o pantera; con las vísceras hinchadas y la testosterona en decibeles a su máxima capacidad.

Cabe destacar que “Six ways to reach pain” fue grabado y producido en la ciudad de Colima, con tecnología digital estrictamente casera. Este extended play es sin duda un excelente comienzo para Hated, banda orgullosamente colimense de la que esperamos escuchar aun mas en un futuro cercano

Saturday, January 05, 2008

La infancia que sigue.

Héctor Rodríguez.


A Fernanda y Ceci, por volar como lo hacen.


Alguna vez, cuando niño, me contaron sobre las consecuencias de tronar (entiéndase morder) el caramelo de los dulces con los dientes. Los adultos a veces no entienden que la sola acción de chupar pasa a segundo plano cuando tienes la edad suficiente como para presumir tus dientes de leche y post-leche. Tener dientes es un éxtasis. Chupar me vino bien… lo hice con los pechos de mi madre, chupones, biberones, pulgares y uno que otro objeto incluso peligroso para mi integridad infantil. Eso quedo en el pasado. El día en que me di cuenta que morder provocaba un placer superior al de chupar (aunque en la edad adulta esto pueda cambiar necesariamente) logré entender el objetivo existencial de los dulces. Así entonces, cuando me contaron sobre las consecuencias de tronar (entiéndase morder) el caramelo de esos irremediables azucares que tanto comí durante mi infancia, no me importó del todo. Cuando eres niño y te dan consejos como esos, dejas de entender a propósito. Observas un poco a esa persona que cree que lo sabe todo y ves como mueve la boca emitiendo palabras que la verdad te valen un reverendo cacahuate. Lo único que quiere uno es ser niño; hacer lo que hacen los niños, punto. Recuerdo que el azúcar me causaba un extraño desliz de excitación. Era de esos púberes semi-desobedientes que al terminar sus desordenadas comidas bajo la extrema vigilancia de su madre, salía disparado de la cocina en busca de algunas monedas sueltas que pudiera encontrarse en los cajones donde esa señora guardaba ropa o joyería. Consumado el acto, corría apresurado a la tienda a comprar golosinas. Gansitos, papitas, chocoroles, ruffles, lo que fuera que pudiera servir de postre. Vaya concepto de postre puede tener un mocoso adicto a la sacarosa. El imperio de un infante esta regido inevitablemente por esos pequeños detalles en los que importan más los sabores, los colores, las texturas y los olores, que cualquier otro elemento ajeno que trate obligadamente de llamar su atención a esa edad. Uno de los recuerdos más gloriosos del que tengo memoria fue el descubrimiento de ese increíble postre que cambió mi percepción de los sabores para siempre: el helado. Aunque a decir verdad, la diferencia entre helado y nieve a esas alturas del partido nunca la entendí, y ciertamente nunca me importó preguntarla. En esta cuestión de entender la mecánica para ingerir nuevos alimentos a veces surgía un problema, el de la correcta forma de hacerlo. Morder helados y nieves no resultaba del todo placentero. En dicha tarea, la función de esos dientitos de leche, incipientes, chuecos y frágiles era opacada por un músculo al que no le tomaríamos la debida importancia hasta la adolescencia. Ufff, bendita lengua. Recuerdo que acto seguido a entregársenos el helado/nieve en cualesquiera de sus presentaciones (yo prefería vasito ya que el barquillo a veces lo hacían de la peor galleta posible, aparte de que después de unos minutos empezaba el espectáculo del atascadero realizado por un servidor, lo cual mi madre reprobaba) la lengua entraba en acción. Uno tenia que descubrir la función vital de este pequeño músculo progresivamente, ya que por acto reflejo lo que hacíamos era tratar de morder esas deliciosas bolas de exquisitos sabores. Ouch! Daba uno la primera dentellada y sufría. Frío extremo entraba al nervio dental para después expandirse por la encía y finalmente causar ese dolorsillo que lo hacía a uno cuestionar el supuesto placer de comer semejante manjar. Y entonces, lengua y labios. Siempre habían estado ahí, los habíamos utilizado para innumerables cosas en particular pero nunca les habíamos puesto la debida atención. Fue esa vez, cuando niño, que hundí mi lengua y labios para recibir mis primeros escalofríos al chupar/lamer una rica nieve de chocolate. Fue esa vez también que entendí que cuando creciera seguramente observaría a otros niños comer helado y recordaría esa primera ocasión cuando yo lo hice. Fue en ese momento, cuando niño, que comprendí que en mi adultez observaría a otros niños ser niños y trataría de recordar mi infancia. Fue en ese tiempo, desde luego, que comí, grité, jugué, lloré, reí, retocé y corrí como solo un niño puede hacerlo. Y entonces, fue desde esa exacta vez cuando decidí que nunca crecería. Fue en ese preciso instante que me propuse seguir siendo niño hasta mi muerte. Es ahora, cuando adulto, que río, como, grito, canto, bailo, juego y amo. Es ahora, cuando adulto, que soy niño.

Monday, December 24, 2007

Los colores de ti.


Algún día llegaré envuelto en celofán a la puerta de tu casa, metido en una caja de colores. Llegaré sin avisar. Esperaré paciente hasta que me descubras… no importa si pasan horas, o incluso días. A final de cuentas, seré tu regalo. ¿Qué cómo cabré dentro de una pequeña caja de colores? Ahora eso es irrelevante amor. Solo puedo decirte que ese breve tiempo en que haré las veces de obsequio será perfecto. Desde ahora imagino cuando me descubras… tomarás la caja… enchuecarás esos labios infalibles… tal vez levantes las cejas en señal de duda. No habrá tarjeta que indique el destinatario, sin embargo, no tardarás en darte cuenta que esos colores, los que adornan la caja, son para ti. Siempre habrán sido tuyos. Porque en realidad no es la caja la que me contendrá. Nunca lo será. Y sin embargo ahí estaré, listo para que me descubras. No es de la caja ni el celofán de lo que trata el obsequio del que ahora escribo. Entonces abrirás esa caja y me convertiré en todos los colores. Desde ese instante me sentirás omnipresente, en todas partes… lo habré hecho de esa manera con la única intención de hacernos uno. Porque en cada tonalidad que registren tus pupilas, ahí estaré, cubriéndote toda, de amor multicolor.

Wednesday, December 19, 2007

Los labios de estrellas.

Héctor Rodríguez

a Dalila.


Te observé todas las noches. Una tras otra. Nunca tan radiante como ahora. Me gustaba actuar el papel del que intenta hacerse el interesante. Te aparecías así nomás y el momento se llenaba de ti. Ahogabas el aire con esa risa que no alcanza a distinguir elegancia alguna, desparpajada y naturalmente contagiosa. Intentaba evadirla solo para darme cuenta que en efecto nunca lograba hacerlo del todo. Me convertí en un total adicto a esas carcajadas sublimes que te hacen contraer todo tu cuerpo mientras cierras en intermitencias esos ojos que a cualquiera hipnotizarían. Destiné entonces la energía de la razón, mi razón, rumbo al encuentro de la tuya. Había luna, y algunas estrellas. El intercambio de argumentos se preveía interesante, apasionado, sin embargo ninguno de los dos habló. Nos miramos fijamente. Yo estaba congelado; tu entera, hermosa, completa. Acudí primeramente a tu cabello. Mi voz se perdió en diez mil rizos imposibles que la gravedad de esa noche mantuvo perfectos. Fue entonces cuando me pregunté sobre la posibilidad de irme a vivir a tu cabello. Ahí no tendría frío, jamás. No tendría necesidad de enamorarme de nadie más, solo de tu cabello. Imaginé construir una ciudad ahí. Una ciudad solo para mí y para ti, sin gente, sin nada. Solo nosotros. Regresé. Seguías parada, observándome. Bajé un poco la vista y suspiré. Trataste de encontrarme en los barrancos donde había caído mi mirada, pero no lo lograste. Reincorporé el gesto y me arrojé sobre tus ojos. Inmensos e increíbles mares. Ahí estaba yo, inmóvil, parado frente a ti y totalmente sumergido en su apoteósica belleza. Vi el mundo como tu. Me observé parado frente a ti, desde muy dentro de ti. Traté de descifrar lo que sentías al verme, pero nunca logré atinar exactamente que era eso específico. Me observé temblar en pequeños espasmos, y supe que no era frío el que tenía, sino amor. De ese amor del que te enamoras. Seguí un rato más dentro de tus ojos, descifrando la química de su mirada insondable. No pude con semejante empresa. Tuve que regresar. Una vez en mi lugar, el viento nos reanimó. Seguíamos sin decir palabra alguna, los dos, como si quisiéramos entregarnos el uno al otro en un abrazo sin medida, inconmensurable, que nos rebasara a ambos. Volví a suspirar. Sonreíste un poco. Esa sería la señal para mi siguiente intento. Floté hacia tus increíbles labios… iba directo hacia ellos, cuando me di cuenta de que ambos, inferior y superior, eran de estrellas. No entendía exactamente que significaba eso, pero aún así proseguí. Y es que no podía dar marcha atrás. Me impacté en esa luz de tu boca, de comisuras como ningunas, repletas de vida, de sangre; hinchadas de astros… Ahí comprendí que ese lugar era mi casa. Tus labios se convirtieron, en ese preciso momento, ni un segundo antes, ni una centésima después, en mi hogar. Entonces los guardé en mi ser. En mi memoria desgastada. En mi cuerpo. En mi entera existencia. Guardé tus labios para que nadie los robara, nunca jamás. Y ahí viví. Y ahí vivimos, los dos. Porque supimos desde ese preciso instante que nadie podría arrebatarnos ni ese lugar, ni ese momento. Y cuando nos perdimos el uno en el otro, entendimos que ello era lo que siempre habíamos buscado. Los dos fuimos estrellas. Los dos fuimos perfección.

La ilusión de la seguridad: muerte y desatino existencial.

Héctor Rodríguez

Nunca me cansaré de espetarlo a quien se deje interpelar por éste, su indiferente servidor: me caga la navidad. Ciertamente me da güeva regresar año con año a recordarme vía textual cuanto es que me insultan los yuppies mercadologos con su oficio millonariamente recompensado; anuncios y comerciales vendiéndonos la idea de que en diciembre todos somos carnales y que nuestra obligación es abrazar y comprarle su chocolate navideño hasta al chingado vecino… la raza se siente atestada e inoculada de seguridad, paz y todas esas mamadas, palabrejas y conceptillos que les encanta sacarse de la manga a los publicistas para idiotizar por fracciones de segundo al potencial consumidor.

Esto se repite con cualquier época parcialmente explotable y al parecer es un standard, una regla, la máxima necesaria para que las inercias del mercado sigan su rumbo ininterrumpido. Está bien, no debería quejarme pues. ¿Soy el paria que no? Junto con uno que otro chango inadaptado y socialmente etiquetado, he de aducirme ante todo como el “ermitaño de la medianía”; ei, ese que vive dentro de todo el pedo (el famoso “sistema”), que odia reconocerlo, y que realmente no puede hacer mucho (y tal vez hasta güeva le de). Uno nace en un sistema, el que sea… no puede evitarlo.

Ahora no hay mucho de donde escoger, el capitalismo se ha convertido en la marca de los países desarrollados y subdesarrollados cuando hablamos de impronta y prospectiva económicas. El libre mercado se convirtió en el Dios que todos esperábamos, en esa liturgia sublime del progreso y el avance económicos. Años de saqueo, esclavización e industrialización forjaron hordas de parroquianos tumefactos de asombro por la perfección de un sistema que preveía un pinche mundo atestado de bienes que por fin nos harían felices a todos. Por una parte, creímos en el capital pues. Por la otra, se impuso a través de guerras, complots y coartaciones múltiples. Por referencia histórica el socialismo y el comunismo intentaban algo similar pero al revés, aunque la neta no podría abundar mucho al respecto.

Ahí hay que preguntarles a los cubanos y a los pinches chinos promiscuos, con sus 1,300 millones de almas atiborradas y no menos atribuladas, que hasta hoy perseveran en su intento, y por supuesto, a los historiadores y doctores en economía politica expertos en el tema. Bien, pues posterior a la muy breve y concisa reflexión histórica, y reconociéndome como ese microengranaje acomodado dentro del sistema que ahora me antecede, debo decir que no he encontrado mayor placer que el de observar y analizar cómo es que la servidumbre del capital y su circo de mercados, empresas, productos y libre comercio, está produciendo, además de múltiples bienes y servicios, idiotas en serie. Dios, que hermoso horror. Mi vaticinio puede no ser tan exacto como yo quisiera, existen las benditas excepciones, y vaya que las celebro.

¿Por qué me produciría tanto gozo observar idiotas convulsos y sudorosos que revolotean ansiosos por sobre aparadores y estanterías? Porque de alguna u otra manera observo su decadencia. Darme cuenta de ello es darme cuenta del poder y ventaja que tengo sobre ese asunto en particular. Verán, lo que me arrebata de caer en su idiotez es precisamente el hecho que hago evidente: mi seguridad sobre lo que he de necesitar en la vida para no sufrir no esta ni en un nanómetro comprometida a agentes externos. Creo fervientemente en ese axioma budista que explica cómo nada es inherente a nada. Lo externo es externo, y yo soy parte de ello, pero no inherente. La ilusión de la seguridad que éste sistema económico proporciona a sus orbitantes es como un maldito conjuro medieval que los adormece hasta el colmo del ridículo.

La maquinaria que nos contiene determina en una cosa llamada “sistema de valores” lo que hemos de poseer y lo que ha de poseernos. La segunda parte es la que hay que descubrir, la primera hasta nos la hacen firmar. Miles de opciones. El sistema de valores es solo uno de los tantos artificios del código social inscrito en la cultura neoliberal, pero gracias a este subsistema hemos de reconocer y otorgar importancia a nuestras vidas. En base a ello comemos, dormimos, cogemos, nos enamoramos, peleamos y buscamos sentido a eso que hacemos… en base a índices, escalas y mediciones que lo único que intentan es informarnos que tan bien vivimos: que nos sobra y que nos falta.

Existe ahí un problema grave en el sentido de lo que nos define como individuos. A final de cuentas, nuestra decadencia es producto de nuestra penosa ignorancia. El decadente, según lo concibo, vive seguro de lo que posee; esa ilusión es la que lo hace seguir adelante, se aferra a la materia, se define en ella. Ya ni siquiera se da cuenta. Veo al decadente que fluye como si nunca fuera a morir. Como si el carro que compró, el libro que leyó, la película que vio, el perfume que se untó, lo fuera a eternizar en un suspiro. Se evade el proceso natural de envejecimiento y muerte. El sistema nos grita en la jeta que vernos viejos no es bueno, que envejecer es anti-natural, que arrugarnos y aceptarlo es casi como un suicidio… para ello hay innumerables paliativos que el mismo sistema ha producido ex profeso, claro está.

Evadir el camino a la muerte es parte de la ilusión de seguridad que el decadente ha practicado como un credo ensordecedor. Me gusta imaginar que toda esta masa de paranoides viven en un estado constante de shock ante la posibilidad misma de su muerte. Y aunque no es un estatus de alerta como el del enfermo, lo es en el sentido del ejercicio constante de evasión, reposición, suplantación y/o yuxtaposición de la realidad al que lúbricamente se entregan en ese arrojo violento que es el éter de la posesión y la inmediatez. ¿Objetivamente, que es lo que un individuo necesitaría para vivir? Poniéndonos muy primitivos y esenciales: comida, bebida y un lugar para guarecerse del clima. Es todo. Utensilios de caza, telas que le cubran el cuerpo. Basta. Obviamente me fui al extremo, pero lo hice por ilustrar -mediante un ejercicio brutalmente objetivo- la sofisticación a la que la cultura del sistema nos ha llevado. Es a la conclusión a la que uno llega si elimina los millones de años de historia y evolución del ser humano en la tierra.

¿Por que el decadente suplanta la realidad objetiva? Porque ésta ultima no le es conveniente. Y porque ciertamente no tiene la capacidad natural de observar la realidad de otra manera. Todo lo que esta a nuestro alrededor; lo que se nos vende, anuncia, dice, canta, grita; casi todo en su totalidad lleva un mensaje alterador que le imprime a la realidad un encanto extra; un matiz conceptual. Realidad Incorporated. La vida es ya un producto. Un productote con subproductos. Es una ilusión a la que le negamos la mortificación de la duda. Y digo mortificación porque aquel que despierta y se da cuenta de que el espectáculo de su vida es una farsa no puede mas que comenzar a preocuparse.

La vida en si misma, no tiene sentido, por el solo hecho de que no existe un objetivo predeterminado hacia ella. La muerte a su vez, tampoco tiene sentido, por la misma razón especifica. Los imbéciles retrógradas lava-cerebros escritorcillos de cierto optimismo de corrosivas proporciones, nos dicen en sus libros de superación personal y autoayuda que el objetivo de nuestras vidas es ser felices. Bueno pues ese es el cuento eterno que se nos ha inventado. La búsqueda de objetivos no es mala en si, el pedo está en la definición de éstos mismos.

Ser feliz es un ejercicio tan inútil y relativo como la misma serie de definiciones alrededor del concepto. Yo lo pondría en otras palabras. Creo que simpatizo mas con la idea de buscar eliminar el sufrimiento de nuestras vidas, ya que la “felicidad” es una idea tan absurda como el publicista o literato de petatiux que la inventó. Eliminar lo que nos hace sufrir de nuestras vidas y ser felices no es en lo absoluto la misma meta.

Y esto nos regresa a lo que me ha ocupado a lo largo del texto. La pinche felicidad es una maldita ilusión. Por el contrario, la búsqueda, detección y progresiva eliminación de todas esas actitudes y comportamientos perturbados que nos convierten en victimas y mártires del cotidiano vendría a ser la opción coherente para experimentar a detalle esa realidad tácita que nos entra por los poros todos los días.

No hay masa crítica. No hay voluntad ni una tendencia que me indique en este momento que gradualmente lograremos realizar este acto increíble de recambio hacia la consciencia. La única esperanza que puedo mencionar como viable a largo plazo, es aquella que de manera inminente nos condena a todos y cada uno de nosotros a la irreductible muerte. Lo que hagamos en nuestra vida fijará lo que hagamos en nuestra muerte. Porque creo fervientemente que la muerte se vive también. No creo que sea ese switch que se irá a “off” y nos desconectará, así nomás, hacia la nada.

Pero independientemente de mis creencias, del sistema en que esté atorado, de los slogans y argots publicitarios que se injertarán en mi cógito lo que me resta de vida; de las toneladas de basura que produciré; de las veces que caeré en contradicción por impulso… independientemente de mi humanidad, estoy convencido de que en algún momento, regresaremos a lo básico. Ahí es donde se reivindicará la consciencia, y podremos voltearnos a ver las jetas con rictus de, “güey, lo logramos”.

Friday, September 28, 2007

La extravagancia de la alteridad.

Héctor Rodríguez.

Sin mucho preámbulo, transcribo otra de las ociosas conversaciones que sobre temas parcialmente cavernosos he logrado sobrevivir en los espacios luminotécnicos propios del "chat". No me considero "chateador" de oficio ni mucho menos... el hecho es que mi interlocutor, el buen flaco, ultimamente ha estimulado el diálogo virtual sobre tópicos en los que hemos quedado atrapados divagando. El origen: una nota publicada en el universal donde se informa que en Argentina, un morro de 24 años se casa con una senecta de 82 por "amor". Nada del otro mundo. Ni espeluznante ni abominable. Surreal? Kafkiano? algo, si.

Y a la postre, solo quedaron las opiniones. Aqui ellas.


HISOPO dandy PULQUE says:

jajaja... casi casi el testimonio de las de "yo amo a la sra. Adelfa..."

chicks on speed. says:

jajaja

chicks on speed. says:

si no me chingues

chicks on speed. says:

que impresion vale...

HISOPO dandy PULQUE says:

es cuestión de tiempo mi cream...

HISOPO dandy PULQUE says:

los gays dieron el primer paso (socialmente hablando)

HISOPO dandy PULQUE says:

hicieron su espacio dentro de la tolerancia social.. ahora quien sigue

chicks on speed. says:

no ps eso es innegable pues... en el mundo moderno, aunque todavía hay sociedades extremadamente conservadoras, estas excentricidades han venido a ser parte de una aceptacion progresiva basada en lo que dices, puro y mera tolerancia, que no respeto....

chicks on speed. says:

y digo excentricidades desde mi trinchera pues.. aunque el pedo de la alteridad sexual haya dejado de serlo para convertirse en un estatus quo paralelo y establecido...

chicks on speed. says:

casarse con viejitas.. hmm.. tomaria tiempo para popularizarse

HISOPO dandy PULQUE says:

por cuestiones estèticas..

chicks on speed. says:

no ps ni eso.. por cuestiones culturales en general

HISOPO dandy PULQUE says:

pero si piensas en los pederastras es casi lo mismo quitando la ambiguedad de la madurez mental

HISOPO dandy PULQUE says:

que y es cuestionable..

chicks on speed. says:

jeje, la pederastía es un delito mi flaco.. ahi si la neta no aplicaría un paralerlismo segun yo

HISOPO dandy PULQUE says:

deja a un lado el rollo legal..

HISOPO dandy PULQUE says:

igual es manipulable según la lana que tengas...

HISOPO dandy PULQUE says:

y ha sido

HISOPO dandy PULQUE says:

mi puento es más bien (y creo que lo discutimos una vez) la forma en que la mayoría hace oír su voz.. y no siempre sera algo positivo

HISOPO dandy PULQUE says:

a veces el cuerdo sucumbe ante la mayoría de chiflados..

HISOPO dandy PULQUE says:

jajaja.. ah baboso

chicks on speed. says:

no pero ps el ejemplo que pones de la pederastía en paralelo con el rollo este de casarse con rucas.... hacer oir voces queda a un lado; el pederasta esta enfermo, trae una condicion sicologica y dista de convertirse en un pedo como el de los gays.. los cazaviejitas tienen mas margen de maniobra para ser tolerados y aceptados... ... en ambos ejemplos no hay igualdad en lo absoluto..

chicks on speed. says:

y creo que ambos ejemplos se alejan de "hacer oir una voz".. habra mil otras situaciones donde si, como dices, la banda trata de hacerse escuchar.. de peculiares maneras.. no todas "normales" o "aceptables"

chicks on speed. says:

que se yo

chicks on speed. says:

jeje

HISOPO dandy PULQUE says:

ok.. pero si recuerdas la homosexualidad ocupó páginas de estudio psicológico... y era considerada por un tiempo una "condición"

HISOPO dandy PULQUE says:

hablamos de tiempo..

HISOPO dandy PULQUE says:

de desarrollo

chicks on speed. says:

si pero podrán pasar mil años mi flaco.. y dudo seriamente que los pederastas puedan llegar a considerarse una minoría sindicalizada y con derechos.... vaya, jamas un adulto que viole, amague, toque sexualmente a un niño creo que va a llegar -"por cuestiones de tiempo y desarrollo"- a ser un cabron tolerado socialmente.. si llegaramos a eso como humanidad, no mames.... que pinche miedo

HISOPO dandy PULQUE says:

pues eso es lo tenebroso del asunto... el día que un niño sea tan precoz como para hacer un "exámen de madurez" (que pueda votar) ese dìa el sector será interesante de apoyar...

chicks on speed. says:

jejeje.. ese dia mi flaco... ese dia viene en los libros de humor negro y ciencia ficción

chicks on speed. says:

chicks on speed. says:

jajaja

HISOPO dandy PULQUE says:

la gente se reía de VERNE

HISOPO dandy PULQUE says:

jajajaja

chicks on speed. says:

jajajaja

HISOPO dandy PULQUE says:

todo es tolerancia mi cream... aunque internamente no tiene que ver lo que es negros, homosexuales, testigos de jeová y atlantistas es la marginación a la que fueron o estàn siendo sometidos...

HISOPO dandy PULQUE says:

las minorías débiles y ocultas

chicks on speed. says:

si ps para el caso de la nota y muchos otros fenómenos similares en forma, estoy de acuerdisimo.. tolerancia.. y coincido contigo en el argumento del tiempo y el desarrollo... la liberación de prejuicios y el arropamiento de nuevas maneras de ser y estar en el mundo...

HISOPO dandy PULQUE says:

como ves eso?... estará bien?

HISOPO dandy PULQUE says:

que la mayorìa dicte la vida

HISOPO dandy PULQUE says:

tu vida

chicks on speed. says:

pues... ora si que como en las matemáticas.. es una regla, una fórmula omnipresente... las mayorías se diseñan a si mismas esquemas sobre lo que es correcto, incorrecto, aceptado y no; feo, malo, sucio, exitoso... por las mayorias es que las minorías suman valores agregados humanos, sociales, intelectuales, artisticos, etc... por las pinches mayorias suceden las peores y mejores cosas..

chicks on speed. says:

creo que es un pedo de natural equilibrio... no se si esté bien o mal que rijan nuestra vida, mi vida.. los que nos consideramos minoria en cierto aspecto o actividad de la vida, debemos a las mayorias el desarrollo de una consciencia paralela

chicks on speed. says:

les debemos las herramientas, los argumentos para sabernos minoría y para analizarnos dentro de los contextos que ellos inventan

chicks on speed. says:

creo..

chicks on speed. says:

jeje

HISOPO dandy PULQUE says:

and so on.. and so on...

HISOPO dandy PULQUE says:

la mayorìa no suelta... la minoria espera...

chicks on speed. says:

exacto

chicks on speed. says:

por las mayorias se instauró el nazismo.. por las mayorias se derrumbó el muro de berlin.. así de contradictorio... lo cagado es cómo una minoría puede progresivamente convertirse en mayoria y cambiar los estados de cosas

HISOPO dandy PULQUE says:

eso mismo... mientras no estés del lado perdedor todo sera muy cómodo..

HISOPO dandy PULQUE says:

los ccambios se harán y tu diras "mira tu... bueno igual me late"

HISOPO dandy PULQUE says:

pero cuando no.. cuando se sale de tu control... y te afecta...

HISOPO dandy PULQUE says:

a veces mucho..

chicks on speed. says:

asi es...

HISOPO dandy PULQUE says:

bueno mi cream... esperemos que nos afecte siempre poquito...

HISOPO dandy PULQUE says:

como hasta ahorita

HISOPO dandy PULQUE says:

jeje

HISOPO dandy PULQUE says:

en la mayoría de las cosas estoy un poquitín en desacuerdo.. o un mucho.. pero no me han afectado tanto todavìa

HISOPO dandy PULQUE says:

me voy mi cream.. a ver que se hace en la nite no?

HISOPO dandy PULQUE says:

hay que hacer algún DESMAN

chicks on speed. says:

jejeje, asi es mi flash.. es namas cuestion de que de vez en cuando nos recordemos que aunque estemos dentro del sistema, de todo SU sistema, a la vez tenemos la capacidad de observarnos desde fuera de el.. eso es lo que nos aterriza...

chicks on speed. says:

simon men

chicks on speed. says:

nos hablamos

HISOPO dandy PULQUE says:

ah baboso.. eso estuvo chido.. jajaja

chicks on speed. says:

jejeje

HISOPO dandy PULQUE says:

esa es la referencia!!

chicks on speed. says:

!!

chicks on speed. says:

HISOPO dandy PULQUE says:

el horizonte.. el norte..

chicks on speed. says:

si pues!

HISOPO dandy PULQUE says:

ahì agarramos direcciòn aunque nos lleve la corriente,,,

HISOPO dandy PULQUE says:

perro

chicks on speed. says:

a gÚevo

HISOPO dandy PULQUE says:

me voy a comer.. te veo en la nite...

chicks on speed. says:

sale men

chicks on speed. says:

paz

HISOPO dandy PULQUE says:

paz





Wednesday, September 26, 2007

Epílogos conversacionales: la inescrupulosidad del blog(ger).

Héctor Rodríguez.


Heme aqui una vez más tratando de dar finiquito al tema por el que alguna vez hace un par de meses me desgreñé. No es para tanto la verdad... solo traté de definir algunas situaciones alrededor de la fenomenología del blog, aunque a decir verdad, disto de convertirme en un teórico orgánico del tema. Trepado en éste ánimo de reflexión ocasional sobre lo que atañe al virtualismo encefálico al que una billonada de cibernautas están adictos (obsesos, enajenados, alienados), me pregunto: ¿acaso la consciencia está destinada al fracaso?. No volveré a repetir todo el choro del asco que me causa observar cómo la función social del blog se constriñe a pendejadas. Esto que hago jamás dejará de ser corrosivamente subjetivo... chingada madre, asi es pues. La pregunta obligada por aquellos justicieros liberales podria ir en el sentido de esclarecer qué exactamente quiero decir con "pendejadas".

Ya (me) lo dejé claro. El ego elevado al absurdo del estúpido; de la ridiculez. El ego convertido en cotidianidad fútil, en proyecciones indeterminadas; en micromunditos de petatiux, donde cualquier analfabeta funcional puede crear su "diario" on line. Yaiiks. Independientemente de que a mi o a Juan de la chingada pueda hacérsele pendejo esto de la autopromoción a discreción, habría que pensar antes en la cuestion de la accesibilidad que supone y ofrece tácitamente el internet a este, y otros respectos. Que pocamadre (chingón, chido, perro) de verdad que el intenet se promulgue como el primer medio democrático en toda la extensión de la palabra. El pedo es que las democracias, segun mi muy particular punto de vista, crean nómadas sin dirección. Las reglas de las democracias son interpretativas en cierto grado, ya que huyen por naturaleza de la norma absoluta; vaya, son leyes que mutan segun hacia donde esté orientada la democracia en cuestión.

Para mi eso es el pinche internet; una democracia sin pies ni cabeza. No hay reglas del todo. Los usuarios las inventan, las modifican, las reinventan a gusto. Bajo éste contexto, cualquiera que tenga conexion a la red de redes puede cruzar los umbrales éticos, morales, cívicos y anexas, para hacer lo que se le dé su rechingada gana. Esto por poner un ejemplo actual, no hablo de hacia donde vamos. (Esa sería otra buena pregunta digna de elucubración)

Al grano: sea o no aproximadamente correcta mi analogía, la oportunidad de cualquier chango de crear su "espacio" personal en el universo expandible de la web es innegable, lo cual no critico en lo absoluto. Lo que de verdad me "cala", me raspa el músculo meníngeo, es ésta fotografía que veo; ésta proyección que la estadística me grita en la jeta y que a veces me deprime: blogs, myspaces, hi5's, metroflogs, bla bla bla.. lo que somos -segun esos espacios- es una bola de oligofrénicos en celo, retardados sociales (que no mentales en el sentido estricto), urgidos de atención. La lectura es implacable, de verdad. Un contraargumento podría ser que esos espacios han sido creados con dicha finalidad, sin embargo, soy de la idea de que para hacer amigos virtuales no necesita crearse uno personajes apócrifos o ficticios.

No propongo educar a la banda, ni re-orientarla, ni hacer seminarios de cómo ser menos estúpido y mas genuino. Nel, no me toca. Solo me resta seguir levantando la voz cada vez que haya oportunidad de hacer el comentario cerebral sobre la superficialidad que se erige como la nueva patria del comun denominador de la gente joven: discípulos del marketing, soldados de aparador, feligreses de la inmediatez y del neón; héroes lobotomizados, sin criterio, sin pensamiento independiente.

Y a propósito de epílogos conversacionales, quedo de mi, y cierro con el extracto final de una charla que tuve con mi compa el flaco. No somos dioses... pero lo somos, en corto.


Blue RONDO a la TURK says:
si pues... pero siento como que tiene una dimensión extraña... por ejemplo la parte en que los navegadores salgan en búsqueda de la autenticidad aburridos o enajenados por la capacidad de los autores de blogs... ellos los ahcen sentir nada... y buscan el blog que les demuestre que su manera de ver la vida no es estupida... o por lo menos que hay alguien que entiende el mundo de una manera tan "pen deja" como ellos de pronto se topan con un blog que tiene la cara de hello kitty... y dicen "aah esto es auténtico y no las mamadas intelectualoides o derroches de talento " "ya estuvo.. he aquí algo real!!" si te das cuenta ahí entra otra silueta como un trasfondo de la repetición... o algo

moonraker. says:
pues si.. es precisamente la vastedad que la misma web permite... ahora si que hay un cubiculo virual para cada habitante en el planeta con acceso a internet... por eso mismo se torna tan complejo el asunto.. por lo tanto, en internet todo es valido; todas las expresiones lo son, no hay tope.. si yo me quejé de algo en particular sobre los blogs es por la oportunidad que me da esta madre de hacerlo, a través de un blog!! (jaja).. ahi la diferencia es la funcionalidad que le doy.. y si, es meramente subjetivo.. yo creo que de eso no hay duda.. digamos que en la parte de la subjetividad estamos de acuerdo, por lo que no hay ideas impuestas de como deban ser las cosas... so...

* Blue RONDO a la TURK just sent you a nudge. *

Blue RONDO a la TURK says:
oops

moonraker. says:
entendido y asimilado ese punto, todos quedamos en el aire, con la libertyad de expresarnos de la manera que mejor nos venga en gana... y como tu dices... para cada roto hay un descosido la parte de criticar rotos a descosidos es la buena porque no hay reglas

Blue RONDO a la TURK says:
así es... pero lo que te digo es punto y aparte... como que me pregunto al final que se despernderá de esta "democreatización" a veces creo que esto tiende a cerrarse... la banda no busca la libertad... le encantan las reglas... le den balence a la vida.. y si no hay reglas no tiene chiste ni reto.. quizá se pierda.. y quedé como una máquina de pinball deshechada le agarraron el truco.. y aburrió a lo que sigue..

moonraker. says:
pues si.. en eso hay cierta logica... digamos que las reglas del intenet son muy laxas.. muy sencillas.. y mutan conforme la exigencia del usuario.. o conforme las ocurrencias de los mismos... igual por ese lado podrian no caducar.. sino mutar.. tener un espacio donde puedas inventarte otra vida, o masificarla debe tener sus riesgos y potencialidades supongo.. pero bueno..

Blue RONDO a la TURK says:
si... de igual manera la excentricidades no existen por que son tan fáciles de hacer que no hay cabida para el exéntrico... la tolerancia es infinita..

moonraker. says:
jeje cierto

Blue RONDO a la TURK says:
el exéntrico entra en el círculo donde es un pedo tan oloroso como todos..

moonraker. says:
voilá..

Blue RONDO a la TURK says:
así es mi cremas... razón tuvo ahí es donde muta ciertamente... moonraker. says: si pues... a algo minúsculo pero certero teníamos que llegar con toda esta bola de ideas mi flaco 8-|

Blue RONDO a la TURK says:
y si... la gente busca ser diferente, encontrar empatía pero con los límites que ellos impongan: mi carro diferente, mi casa chida, mi ropa, MY SPACE!! te invito a ver MIS COSAS... para que te des uan idea de mis pertenencias

moonraker. says:
asi es.. siempre y cuando se siga esa tónica, seguiremos invadidos de los nuevos autómatas de la tecla y el concepto mi flash.. ahora cualquier "sabe" escribir.. ahora cualquiera es diseñador de su MYSPCE nos van a tumbar la chamba jajaja

Blue RONDO a la TURK says:
jajaja.. eso nos obliga a movernos... no? cuando cualquiera sin talento ni educación en el dibujo pudo hacer animación 3d el artista se mudo al dibujo plano "gorrillaz" moonraker. says: pues en cierto grado.. igual a movernos hacia la critica concienzuda pues.. hacia el hacer con conocimiento de causa.. y no al hacer por el hacer.. o al hacer por la autopromocion andale

Blue RONDO a la TURK says:
y le dio un nombre más cabrón... dando por terminada la era 3d... y diciéndole a todos los nerdos matemáticos que hacían ya sus chingonerías de imitaciones de la vida con puras matemáticas es algo así como la situación que se vive.. mientras cualquiera pueda hacerlo pierde valor aunque el resultado sea superior en muchos sentidos

moonraker. says:
exacto

Blue RONDO a la TURK says:
yo se que si se encuentra una forma de escribir bien y cualquiera pueda hacerlo... ya veo a los escritores encontrando una nueva isla y proclamándola "la isla de la escritura verdadera!"

moonraker. says:
jejeje, digamos que dependeria... creo que tanto escribir bien como pintar, dibujar, diseñar.. cuando llegas a dominar la tecnica del asunto, se supone que ya uno lo hace "bien" dentro de la norma y el conocimietno establecidos... aqui la parte interesante viene cuando se sofistica ese "hacer bien" gracias a la creatividad individual.. a la forma de transgredir el conocimiento establecido gracias a su misma instrucción ahi es cuando se separarian los que "saben escribir" de los buenos escritores

Blue RONDO a la TURK says:
amonooooss... amen.. sabes que? a final de cuentas quizá todo el pedo consiste en la capacidad de compartir... hay verdaderos regalos que antes implicaban mucho esfuerzo.. ahora se alcanzan en dos patadas... la banda hace software para que no tengas que aprender ortografía, dibujo, música, matematicas, cálculo..

moonraker. says:
andale..

Blue RONDO a la TURK says:
ya te dan algo que uno tuvo que aprender reprobando :$

moonraker. says:
jejeje, ps igual.. supongo que el método ahora es mas simplificado.. distinto pues, evolucionado.. peor no por eso se vueklve mas didactico.. creo que esa forma de aprender tiende a crear mas gente autómata.. igual estimula el autodidactismo en cierta parte pues.. aprender a hacer "cualquier cosa" ahora es mas fácil.. ahi estan los manuales, las recetas, las instrucciones pormenorizadas.. todas esas guías que gente que aprendio lentamente y a punta de chingadazos construyó.. hizo, reformó, cambió y superó.-.. ahora compartir no es personalizado, es estandarizado.. pero igual, como dices, la cuestion creo que seria saber como compartir eso que te hace aprender... porque en la forma de hacerlo determinas el resultado

Blue RONDO a la TURK says:
y el valor que tu le das a un conocimiento... por lo mismo

moonraker. says:
exacto... oiga voa tragar algo que me ruge la tripa, regreso

Blue RONDO a la TURK says:
sale.. yo me voy... tengo entregarle su bocina al korto


Sunday, August 05, 2007

Alba.

Imagen: José Pablo Rodríguez Vázquez

Héctor Rodríguez

Luces de color
Iluminando las palabras
Versos ocultándose
Bajo pedazos de lengua encarnada
Presionando el corazón
De ésta voz, que obliga a repetir
Palabras al azar
Reconstruyéndose
Cambiando de lugar
Y una vez más… sumido en confusión
Cierro los ojos
Y olvido en donde estoy

En frases huecas me defragmento
Soy un objeto más
En el relato de una historia sin contar
Solo murmullos quedan ya
La letra exhausta veo pasar
Mi blanda carne sufre en paz
Aún sin lamentos que escuchar
Despertar, paralizado
Hundido en la tierra
Intento hablar
Enmudezco al recordar
La fiel alborada

Vivo y soy
un árbol de oportunidad
Rodeado de prosperidad
Un símbolo sincrónico
Tal vez…
No lo sé
y mientras crezco en cúspide
Se escriben las leyendas
que hospedan con nostalgia la palabra...

Fui una imagen cierta
Impresa en textos que no vieron luz
Borrados por el tiempo.

Saturday, August 04, 2007

El baúl.

a Marie Virginie.

Héctor Rodríguez


Usted en efecto puede poner su cara en mi pancita. Ahí resguardará del frío, del calor, del sudor, del escalofrío, de la lluvia y la sequía, todo junto y nada en lo absoluto. Dicen que mi pancita es su casita, su cueva, su choza, su cabaña, su hogar, su guarida, su bodega, su espacio para meter su carita cuantas veces quiera y requiera, demande, exija, pida, solicite, reclame y ordene. Una vez con su carita en mi pancita todo será mejor. Será bello tal vez, oscuro tal vez, blando tal vez, calientito tal vez, algodonado tal vez, soporoso tal vez, carnoso tal vez, lindo de seguro, rico de seguro... será la experiencia que querrá usted, señorita turrón, volver a repetir indefinidamente, hartas, muchas, demasiadas, infinitas, inconmensurables veces hasta perderse, ahí, si, en mi pancita. Le recomiendo antes de abordar semejante empresa, investigar las consecuencias de hundir su carita en mi pancita. Hundir es introducir, meter, sumergir, empujar algo, una cosa tal vez, hacia lo profundo... las profundidades de un espacio, que en el caso preciso que nos ocupa, es la panza... no, mi panza, que la verdad no es panza, sino pancita. No me gustaría que se confundiera, recuerde que de lo que hablamos en este momento que usted lee, es de mi pancita, no de cualquier panza. ¿Le comenté de investigar las consecuencias de hundir su pancita en mi carita? Lo sabía, ahora está usted confundida. Pero tema no más, que en este instante solucionaremos ésta terrible confusión que debimos de evitar a toda costa para el claro entendimiento de las partes que al presente somos usted y yo; yo y usted y nadie mas. No mencionemos entonces que la hubo, solo recordemos que hoy, este día, estamos aquí para hundirnos, sumergirnos, profundizarnos en la panza, que aunque no debiera ser llamada así, así se llama, aunque no la mía, porque la mía es pancita, mi pancita, su pancita, nuestra pancita. Y entonces, ¿ya sabe de las consecuencias de hundir, meter, introducir su carita en mi pancita?? ¿Ya ve? ¡¡Sabía que lo solucionaríamos!! Ahora ha dejado de estar confundida y está preparada para poner, colocar, situar, asentar, emplazar, instalar, si, su carita, en mi pancita. ¿Vio las consecuencias? Las sufrimos sin darnos cuenta. Colocó, mas no hundió. Instaló, mas no sumergió. Emplazó, mas no profundizó. Situó, más no metió. Que terrible. Creí haberla advertido de los riesgos... tal vez fue demasiado tarde… o tal vez no leyó a tiempo. O no escuchó. En efecto no pudo haber escuchado porque la realidad es que no estoy hablando... aunque anteriormente haya dicho que de algo hablábamos, creo que la verdad nos indica que solo escribo, y solo lee. Cualquiera que haya sido nuestro error, sentí rico. Su carita en mi pancita fue perfecta, sin error, sin fallo, sin falta, sin culpa, sin caída, sin traspié. Solo usted, su carita, yo y mi pancita. Cuatro entidades que parecen separadas y que no lo son. Nunca lo fueron. Nunca lo han sido. Porque somos usted y yo, solos. Uno.

La alternativa de un cuento que no fué.

por David Chávez.

El Baúl, revisitado.


Si, como usted dice, busca resguardo del frío, el calor, el sudor, la lluvia y la sequía, todo junto y nada en lo absoluto, le ofrezco un refugio donde podrá saciar sus necesidades. Aunque usted no lo diga, noto que su cara es lo más preciado que tiene; se ve que busca para ella una pequeña casa, una cueva, choza o cabaña, de preferencia un hogar, un espacio para mantenerla a salvo de cualquier riesgo. Incluso yo lo haría. Con esa mirada. Se ve que es valiosa. Y cómo no ha de serlo si dice tanto, en cualquier idioma. No sé qué haría usted sin ella. Sí. Ahora entiendo. No se preocupe. Cierre usted los ojos, no canse sus ojos. Le decía que tengo aquí, precisamente, un lugar donde puede usted colocar su rostro. Y con él y su mirada también su sonrisa, para que no se le enfríe con este clima. Sí, porque a nadie le gusta ver una sonrisa arrugada, una boca a la espera del temporal. Hay en su boca una buena cosecha. Le florece la sonrisa. Sí, hay que cuidarla. Que no se le marchite la flor de los labios.

Estoy seguro que el lugar le gustará. ¿Alguien le habló sobre él alguna vez? No importa. Le gustará. Le gustará tanto que deseará quedarse por más tiempo. Le digo la verdad. No le miento. Viene usted tan cansada. Seguramente buscó aquí y allá dónde poder resguardar su rostro. Y esa nariz. ¿Es suya?

Mire, este lugar del que le hablo es blando, calientito, algodonado. La verdad es que yo lo uso poco pero es totalmente para usted. Mire, pase. No es necesario que abra los ojos. Lo sabía, ahora está usted confundida. Pero tema no más, que en este instante solucionaremos ésta terrible confusión que debimos de evitar a toda costa. El lugar del cual le hablo es mi cuerpo. Y yo estoy a sus órdenes.

En caso de desesperación, coloque sus brazos alrededor de mi cintura, luego eleve su brazo derecho hasta mi hombro izquierdo, sujételo bien, mientras su mano izquierda me lleva hacia usted. Sentirá cómo poco a poco una especie de calor tranquilizante la invade. ¿El costo? Cuídemelo nomás. Yo hace mucho que no lo atiendo y sé que estará en buenas manos, como usted lo está en las mías…

Buenas noches. ¿Quiere que apague la luz al salir?

Aural.

Héctor Rodríguez


Venerar las verdades de una luz
Que promete ser
Monumento austral, un templo sin final...
Sin espacios falsos
Donde pueda simular
Estar escuchando
Los quejidos de mi inútil tendencia
A desmembrar

Y rasgo el cielo
Que ahora contengo en mi voz
Caigo aturdido
Y no me doy cuenta
que sigo en las ruinas
de este templo aural

Envolventes
Miserables
Son los muros
De esta torre de Babel

Creo saber
Creo entender
Los cantos sordos que pronuncias al hablar
¡Son las sílabas de Dios!

Y rasgo el cielo
Que ahora contengo en mi voz
Vuelvo a temblar
Y sé muy bien
Que no podré...
Escapar de éste absurdo
Pero sigo la luz…

Abdicar… renunciar…
Dejarse llevar…
Un templo aural…
Un templo aural...
Soy...
Yo

Sol.


Héctor Rodríguez


Caminar…
Las distancias que…
Nos enterrarán

Ella escala…
Sobre la historia… que la define
Y no hay cursos
Solo absolutos que nos obligan
A buscar señales de un sol muerto
Soñador de luz

Y en los claroscuros yace
Nuestro error
Miedo a preguntar
Cómo diablos lograr…
Perseverar…

Hace tiempo que no entiendo
Hace tiempo, no comprendo…
Recogiendo rastros
De nuestra inmolación

Cielos en gris
Herrumbres fulgurantes
La observo andar
Inconmensurable me sonríe
Sin voltear atrás

Y mientras las heridas
Escurren rojos que se mezclan
Tratamos de cambiar
Los rumbos de la historia que-nos lapidó

Y en los claroscuros yace
Nuestro error
Miedo a preguntar
Cómo diablos lograr…
Devolver la luz a este sol

Porque hace tiempo que estoy muerto
Hace tiempo, no te siento
Recogiendo rastros
De nuestra inmolación

Y estamos bien
Estamos bien
Bien…