Friday, September 28, 2007

La extravagancia de la alteridad.

Héctor Rodríguez.

Sin mucho preámbulo, transcribo otra de las ociosas conversaciones que sobre temas parcialmente cavernosos he logrado sobrevivir en los espacios luminotécnicos propios del "chat". No me considero "chateador" de oficio ni mucho menos... el hecho es que mi interlocutor, el buen flaco, ultimamente ha estimulado el diálogo virtual sobre tópicos en los que hemos quedado atrapados divagando. El origen: una nota publicada en el universal donde se informa que en Argentina, un morro de 24 años se casa con una senecta de 82 por "amor". Nada del otro mundo. Ni espeluznante ni abominable. Surreal? Kafkiano? algo, si.

Y a la postre, solo quedaron las opiniones. Aqui ellas.


HISOPO dandy PULQUE says:

jajaja... casi casi el testimonio de las de "yo amo a la sra. Adelfa..."

chicks on speed. says:

jajaja

chicks on speed. says:

si no me chingues

chicks on speed. says:

que impresion vale...

HISOPO dandy PULQUE says:

es cuestión de tiempo mi cream...

HISOPO dandy PULQUE says:

los gays dieron el primer paso (socialmente hablando)

HISOPO dandy PULQUE says:

hicieron su espacio dentro de la tolerancia social.. ahora quien sigue

chicks on speed. says:

no ps eso es innegable pues... en el mundo moderno, aunque todavía hay sociedades extremadamente conservadoras, estas excentricidades han venido a ser parte de una aceptacion progresiva basada en lo que dices, puro y mera tolerancia, que no respeto....

chicks on speed. says:

y digo excentricidades desde mi trinchera pues.. aunque el pedo de la alteridad sexual haya dejado de serlo para convertirse en un estatus quo paralelo y establecido...

chicks on speed. says:

casarse con viejitas.. hmm.. tomaria tiempo para popularizarse

HISOPO dandy PULQUE says:

por cuestiones estèticas..

chicks on speed. says:

no ps ni eso.. por cuestiones culturales en general

HISOPO dandy PULQUE says:

pero si piensas en los pederastras es casi lo mismo quitando la ambiguedad de la madurez mental

HISOPO dandy PULQUE says:

que y es cuestionable..

chicks on speed. says:

jeje, la pederastía es un delito mi flaco.. ahi si la neta no aplicaría un paralerlismo segun yo

HISOPO dandy PULQUE says:

deja a un lado el rollo legal..

HISOPO dandy PULQUE says:

igual es manipulable según la lana que tengas...

HISOPO dandy PULQUE says:

y ha sido

HISOPO dandy PULQUE says:

mi puento es más bien (y creo que lo discutimos una vez) la forma en que la mayoría hace oír su voz.. y no siempre sera algo positivo

HISOPO dandy PULQUE says:

a veces el cuerdo sucumbe ante la mayoría de chiflados..

HISOPO dandy PULQUE says:

jajaja.. ah baboso

chicks on speed. says:

no pero ps el ejemplo que pones de la pederastía en paralelo con el rollo este de casarse con rucas.... hacer oir voces queda a un lado; el pederasta esta enfermo, trae una condicion sicologica y dista de convertirse en un pedo como el de los gays.. los cazaviejitas tienen mas margen de maniobra para ser tolerados y aceptados... ... en ambos ejemplos no hay igualdad en lo absoluto..

chicks on speed. says:

y creo que ambos ejemplos se alejan de "hacer oir una voz".. habra mil otras situaciones donde si, como dices, la banda trata de hacerse escuchar.. de peculiares maneras.. no todas "normales" o "aceptables"

chicks on speed. says:

que se yo

chicks on speed. says:

jeje

HISOPO dandy PULQUE says:

ok.. pero si recuerdas la homosexualidad ocupó páginas de estudio psicológico... y era considerada por un tiempo una "condición"

HISOPO dandy PULQUE says:

hablamos de tiempo..

HISOPO dandy PULQUE says:

de desarrollo

chicks on speed. says:

si pero podrán pasar mil años mi flaco.. y dudo seriamente que los pederastas puedan llegar a considerarse una minoría sindicalizada y con derechos.... vaya, jamas un adulto que viole, amague, toque sexualmente a un niño creo que va a llegar -"por cuestiones de tiempo y desarrollo"- a ser un cabron tolerado socialmente.. si llegaramos a eso como humanidad, no mames.... que pinche miedo

HISOPO dandy PULQUE says:

pues eso es lo tenebroso del asunto... el día que un niño sea tan precoz como para hacer un "exámen de madurez" (que pueda votar) ese dìa el sector será interesante de apoyar...

chicks on speed. says:

jejeje.. ese dia mi flaco... ese dia viene en los libros de humor negro y ciencia ficción

chicks on speed. says:

chicks on speed. says:

jajaja

HISOPO dandy PULQUE says:

la gente se reía de VERNE

HISOPO dandy PULQUE says:

jajajaja

chicks on speed. says:

jajajaja

HISOPO dandy PULQUE says:

todo es tolerancia mi cream... aunque internamente no tiene que ver lo que es negros, homosexuales, testigos de jeová y atlantistas es la marginación a la que fueron o estàn siendo sometidos...

HISOPO dandy PULQUE says:

las minorías débiles y ocultas

chicks on speed. says:

si ps para el caso de la nota y muchos otros fenómenos similares en forma, estoy de acuerdisimo.. tolerancia.. y coincido contigo en el argumento del tiempo y el desarrollo... la liberación de prejuicios y el arropamiento de nuevas maneras de ser y estar en el mundo...

HISOPO dandy PULQUE says:

como ves eso?... estará bien?

HISOPO dandy PULQUE says:

que la mayorìa dicte la vida

HISOPO dandy PULQUE says:

tu vida

chicks on speed. says:

pues... ora si que como en las matemáticas.. es una regla, una fórmula omnipresente... las mayorías se diseñan a si mismas esquemas sobre lo que es correcto, incorrecto, aceptado y no; feo, malo, sucio, exitoso... por las mayorias es que las minorías suman valores agregados humanos, sociales, intelectuales, artisticos, etc... por las pinches mayorias suceden las peores y mejores cosas..

chicks on speed. says:

creo que es un pedo de natural equilibrio... no se si esté bien o mal que rijan nuestra vida, mi vida.. los que nos consideramos minoria en cierto aspecto o actividad de la vida, debemos a las mayorias el desarrollo de una consciencia paralela

chicks on speed. says:

les debemos las herramientas, los argumentos para sabernos minoría y para analizarnos dentro de los contextos que ellos inventan

chicks on speed. says:

creo..

chicks on speed. says:

jeje

HISOPO dandy PULQUE says:

and so on.. and so on...

HISOPO dandy PULQUE says:

la mayorìa no suelta... la minoria espera...

chicks on speed. says:

exacto

chicks on speed. says:

por las mayorias se instauró el nazismo.. por las mayorias se derrumbó el muro de berlin.. así de contradictorio... lo cagado es cómo una minoría puede progresivamente convertirse en mayoria y cambiar los estados de cosas

HISOPO dandy PULQUE says:

eso mismo... mientras no estés del lado perdedor todo sera muy cómodo..

HISOPO dandy PULQUE says:

los ccambios se harán y tu diras "mira tu... bueno igual me late"

HISOPO dandy PULQUE says:

pero cuando no.. cuando se sale de tu control... y te afecta...

HISOPO dandy PULQUE says:

a veces mucho..

chicks on speed. says:

asi es...

HISOPO dandy PULQUE says:

bueno mi cream... esperemos que nos afecte siempre poquito...

HISOPO dandy PULQUE says:

como hasta ahorita

HISOPO dandy PULQUE says:

jeje

HISOPO dandy PULQUE says:

en la mayoría de las cosas estoy un poquitín en desacuerdo.. o un mucho.. pero no me han afectado tanto todavìa

HISOPO dandy PULQUE says:

me voy mi cream.. a ver que se hace en la nite no?

HISOPO dandy PULQUE says:

hay que hacer algún DESMAN

chicks on speed. says:

jejeje, asi es mi flash.. es namas cuestion de que de vez en cuando nos recordemos que aunque estemos dentro del sistema, de todo SU sistema, a la vez tenemos la capacidad de observarnos desde fuera de el.. eso es lo que nos aterriza...

chicks on speed. says:

simon men

chicks on speed. says:

nos hablamos

HISOPO dandy PULQUE says:

ah baboso.. eso estuvo chido.. jajaja

chicks on speed. says:

jejeje

HISOPO dandy PULQUE says:

esa es la referencia!!

chicks on speed. says:

!!

chicks on speed. says:

HISOPO dandy PULQUE says:

el horizonte.. el norte..

chicks on speed. says:

si pues!

HISOPO dandy PULQUE says:

ahì agarramos direcciòn aunque nos lleve la corriente,,,

HISOPO dandy PULQUE says:

perro

chicks on speed. says:

a gÚevo

HISOPO dandy PULQUE says:

me voy a comer.. te veo en la nite...

chicks on speed. says:

sale men

chicks on speed. says:

paz

HISOPO dandy PULQUE says:

paz





Wednesday, September 26, 2007

Epílogos conversacionales: la inescrupulosidad del blog(ger).

Héctor Rodríguez.


Heme aqui una vez más tratando de dar finiquito al tema por el que alguna vez hace un par de meses me desgreñé. No es para tanto la verdad... solo traté de definir algunas situaciones alrededor de la fenomenología del blog, aunque a decir verdad, disto de convertirme en un teórico orgánico del tema. Trepado en éste ánimo de reflexión ocasional sobre lo que atañe al virtualismo encefálico al que una billonada de cibernautas están adictos (obsesos, enajenados, alienados), me pregunto: ¿acaso la consciencia está destinada al fracaso?. No volveré a repetir todo el choro del asco que me causa observar cómo la función social del blog se constriñe a pendejadas. Esto que hago jamás dejará de ser corrosivamente subjetivo... chingada madre, asi es pues. La pregunta obligada por aquellos justicieros liberales podria ir en el sentido de esclarecer qué exactamente quiero decir con "pendejadas".

Ya (me) lo dejé claro. El ego elevado al absurdo del estúpido; de la ridiculez. El ego convertido en cotidianidad fútil, en proyecciones indeterminadas; en micromunditos de petatiux, donde cualquier analfabeta funcional puede crear su "diario" on line. Yaiiks. Independientemente de que a mi o a Juan de la chingada pueda hacérsele pendejo esto de la autopromoción a discreción, habría que pensar antes en la cuestion de la accesibilidad que supone y ofrece tácitamente el internet a este, y otros respectos. Que pocamadre (chingón, chido, perro) de verdad que el intenet se promulgue como el primer medio democrático en toda la extensión de la palabra. El pedo es que las democracias, segun mi muy particular punto de vista, crean nómadas sin dirección. Las reglas de las democracias son interpretativas en cierto grado, ya que huyen por naturaleza de la norma absoluta; vaya, son leyes que mutan segun hacia donde esté orientada la democracia en cuestión.

Para mi eso es el pinche internet; una democracia sin pies ni cabeza. No hay reglas del todo. Los usuarios las inventan, las modifican, las reinventan a gusto. Bajo éste contexto, cualquiera que tenga conexion a la red de redes puede cruzar los umbrales éticos, morales, cívicos y anexas, para hacer lo que se le dé su rechingada gana. Esto por poner un ejemplo actual, no hablo de hacia donde vamos. (Esa sería otra buena pregunta digna de elucubración)

Al grano: sea o no aproximadamente correcta mi analogía, la oportunidad de cualquier chango de crear su "espacio" personal en el universo expandible de la web es innegable, lo cual no critico en lo absoluto. Lo que de verdad me "cala", me raspa el músculo meníngeo, es ésta fotografía que veo; ésta proyección que la estadística me grita en la jeta y que a veces me deprime: blogs, myspaces, hi5's, metroflogs, bla bla bla.. lo que somos -segun esos espacios- es una bola de oligofrénicos en celo, retardados sociales (que no mentales en el sentido estricto), urgidos de atención. La lectura es implacable, de verdad. Un contraargumento podría ser que esos espacios han sido creados con dicha finalidad, sin embargo, soy de la idea de que para hacer amigos virtuales no necesita crearse uno personajes apócrifos o ficticios.

No propongo educar a la banda, ni re-orientarla, ni hacer seminarios de cómo ser menos estúpido y mas genuino. Nel, no me toca. Solo me resta seguir levantando la voz cada vez que haya oportunidad de hacer el comentario cerebral sobre la superficialidad que se erige como la nueva patria del comun denominador de la gente joven: discípulos del marketing, soldados de aparador, feligreses de la inmediatez y del neón; héroes lobotomizados, sin criterio, sin pensamiento independiente.

Y a propósito de epílogos conversacionales, quedo de mi, y cierro con el extracto final de una charla que tuve con mi compa el flaco. No somos dioses... pero lo somos, en corto.


Blue RONDO a la TURK says:
si pues... pero siento como que tiene una dimensión extraña... por ejemplo la parte en que los navegadores salgan en búsqueda de la autenticidad aburridos o enajenados por la capacidad de los autores de blogs... ellos los ahcen sentir nada... y buscan el blog que les demuestre que su manera de ver la vida no es estupida... o por lo menos que hay alguien que entiende el mundo de una manera tan "pen deja" como ellos de pronto se topan con un blog que tiene la cara de hello kitty... y dicen "aah esto es auténtico y no las mamadas intelectualoides o derroches de talento " "ya estuvo.. he aquí algo real!!" si te das cuenta ahí entra otra silueta como un trasfondo de la repetición... o algo

moonraker. says:
pues si.. es precisamente la vastedad que la misma web permite... ahora si que hay un cubiculo virual para cada habitante en el planeta con acceso a internet... por eso mismo se torna tan complejo el asunto.. por lo tanto, en internet todo es valido; todas las expresiones lo son, no hay tope.. si yo me quejé de algo en particular sobre los blogs es por la oportunidad que me da esta madre de hacerlo, a través de un blog!! (jaja).. ahi la diferencia es la funcionalidad que le doy.. y si, es meramente subjetivo.. yo creo que de eso no hay duda.. digamos que en la parte de la subjetividad estamos de acuerdo, por lo que no hay ideas impuestas de como deban ser las cosas... so...

* Blue RONDO a la TURK just sent you a nudge. *

Blue RONDO a la TURK says:
oops

moonraker. says:
entendido y asimilado ese punto, todos quedamos en el aire, con la libertyad de expresarnos de la manera que mejor nos venga en gana... y como tu dices... para cada roto hay un descosido la parte de criticar rotos a descosidos es la buena porque no hay reglas

Blue RONDO a la TURK says:
así es... pero lo que te digo es punto y aparte... como que me pregunto al final que se despernderá de esta "democreatización" a veces creo que esto tiende a cerrarse... la banda no busca la libertad... le encantan las reglas... le den balence a la vida.. y si no hay reglas no tiene chiste ni reto.. quizá se pierda.. y quedé como una máquina de pinball deshechada le agarraron el truco.. y aburrió a lo que sigue..

moonraker. says:
pues si.. en eso hay cierta logica... digamos que las reglas del intenet son muy laxas.. muy sencillas.. y mutan conforme la exigencia del usuario.. o conforme las ocurrencias de los mismos... igual por ese lado podrian no caducar.. sino mutar.. tener un espacio donde puedas inventarte otra vida, o masificarla debe tener sus riesgos y potencialidades supongo.. pero bueno..

Blue RONDO a la TURK says:
si... de igual manera la excentricidades no existen por que son tan fáciles de hacer que no hay cabida para el exéntrico... la tolerancia es infinita..

moonraker. says:
jeje cierto

Blue RONDO a la TURK says:
el exéntrico entra en el círculo donde es un pedo tan oloroso como todos..

moonraker. says:
voilá..

Blue RONDO a la TURK says:
así es mi cremas... razón tuvo ahí es donde muta ciertamente... moonraker. says: si pues... a algo minúsculo pero certero teníamos que llegar con toda esta bola de ideas mi flaco 8-|

Blue RONDO a la TURK says:
y si... la gente busca ser diferente, encontrar empatía pero con los límites que ellos impongan: mi carro diferente, mi casa chida, mi ropa, MY SPACE!! te invito a ver MIS COSAS... para que te des uan idea de mis pertenencias

moonraker. says:
asi es.. siempre y cuando se siga esa tónica, seguiremos invadidos de los nuevos autómatas de la tecla y el concepto mi flash.. ahora cualquier "sabe" escribir.. ahora cualquiera es diseñador de su MYSPCE nos van a tumbar la chamba jajaja

Blue RONDO a la TURK says:
jajaja.. eso nos obliga a movernos... no? cuando cualquiera sin talento ni educación en el dibujo pudo hacer animación 3d el artista se mudo al dibujo plano "gorrillaz" moonraker. says: pues en cierto grado.. igual a movernos hacia la critica concienzuda pues.. hacia el hacer con conocimiento de causa.. y no al hacer por el hacer.. o al hacer por la autopromocion andale

Blue RONDO a la TURK says:
y le dio un nombre más cabrón... dando por terminada la era 3d... y diciéndole a todos los nerdos matemáticos que hacían ya sus chingonerías de imitaciones de la vida con puras matemáticas es algo así como la situación que se vive.. mientras cualquiera pueda hacerlo pierde valor aunque el resultado sea superior en muchos sentidos

moonraker. says:
exacto

Blue RONDO a la TURK says:
yo se que si se encuentra una forma de escribir bien y cualquiera pueda hacerlo... ya veo a los escritores encontrando una nueva isla y proclamándola "la isla de la escritura verdadera!"

moonraker. says:
jejeje, digamos que dependeria... creo que tanto escribir bien como pintar, dibujar, diseñar.. cuando llegas a dominar la tecnica del asunto, se supone que ya uno lo hace "bien" dentro de la norma y el conocimietno establecidos... aqui la parte interesante viene cuando se sofistica ese "hacer bien" gracias a la creatividad individual.. a la forma de transgredir el conocimiento establecido gracias a su misma instrucción ahi es cuando se separarian los que "saben escribir" de los buenos escritores

Blue RONDO a la TURK says:
amonooooss... amen.. sabes que? a final de cuentas quizá todo el pedo consiste en la capacidad de compartir... hay verdaderos regalos que antes implicaban mucho esfuerzo.. ahora se alcanzan en dos patadas... la banda hace software para que no tengas que aprender ortografía, dibujo, música, matematicas, cálculo..

moonraker. says:
andale..

Blue RONDO a la TURK says:
ya te dan algo que uno tuvo que aprender reprobando :$

moonraker. says:
jejeje, ps igual.. supongo que el método ahora es mas simplificado.. distinto pues, evolucionado.. peor no por eso se vueklve mas didactico.. creo que esa forma de aprender tiende a crear mas gente autómata.. igual estimula el autodidactismo en cierta parte pues.. aprender a hacer "cualquier cosa" ahora es mas fácil.. ahi estan los manuales, las recetas, las instrucciones pormenorizadas.. todas esas guías que gente que aprendio lentamente y a punta de chingadazos construyó.. hizo, reformó, cambió y superó.-.. ahora compartir no es personalizado, es estandarizado.. pero igual, como dices, la cuestion creo que seria saber como compartir eso que te hace aprender... porque en la forma de hacerlo determinas el resultado

Blue RONDO a la TURK says:
y el valor que tu le das a un conocimiento... por lo mismo

moonraker. says:
exacto... oiga voa tragar algo que me ruge la tripa, regreso

Blue RONDO a la TURK says:
sale.. yo me voy... tengo entregarle su bocina al korto


Sunday, August 05, 2007

Alba.

Imagen: José Pablo Rodríguez Vázquez

Héctor Rodríguez

Luces de color
Iluminando las palabras
Versos ocultándose
Bajo pedazos de lengua encarnada
Presionando el corazón
De ésta voz, que obliga a repetir
Palabras al azar
Reconstruyéndose
Cambiando de lugar
Y una vez más… sumido en confusión
Cierro los ojos
Y olvido en donde estoy

En frases huecas me defragmento
Soy un objeto más
En el relato de una historia sin contar
Solo murmullos quedan ya
La letra exhausta veo pasar
Mi blanda carne sufre en paz
Aún sin lamentos que escuchar
Despertar, paralizado
Hundido en la tierra
Intento hablar
Enmudezco al recordar
La fiel alborada

Vivo y soy
un árbol de oportunidad
Rodeado de prosperidad
Un símbolo sincrónico
Tal vez…
No lo sé
y mientras crezco en cúspide
Se escriben las leyendas
que hospedan con nostalgia la palabra...

Fui una imagen cierta
Impresa en textos que no vieron luz
Borrados por el tiempo.

Saturday, August 04, 2007

El baúl.

a Marie Virginie.

Héctor Rodríguez


Usted en efecto puede poner su cara en mi pancita. Ahí resguardará del frío, del calor, del sudor, del escalofrío, de la lluvia y la sequía, todo junto y nada en lo absoluto. Dicen que mi pancita es su casita, su cueva, su choza, su cabaña, su hogar, su guarida, su bodega, su espacio para meter su carita cuantas veces quiera y requiera, demande, exija, pida, solicite, reclame y ordene. Una vez con su carita en mi pancita todo será mejor. Será bello tal vez, oscuro tal vez, blando tal vez, calientito tal vez, algodonado tal vez, soporoso tal vez, carnoso tal vez, lindo de seguro, rico de seguro... será la experiencia que querrá usted, señorita turrón, volver a repetir indefinidamente, hartas, muchas, demasiadas, infinitas, inconmensurables veces hasta perderse, ahí, si, en mi pancita. Le recomiendo antes de abordar semejante empresa, investigar las consecuencias de hundir su carita en mi pancita. Hundir es introducir, meter, sumergir, empujar algo, una cosa tal vez, hacia lo profundo... las profundidades de un espacio, que en el caso preciso que nos ocupa, es la panza... no, mi panza, que la verdad no es panza, sino pancita. No me gustaría que se confundiera, recuerde que de lo que hablamos en este momento que usted lee, es de mi pancita, no de cualquier panza. ¿Le comenté de investigar las consecuencias de hundir su pancita en mi carita? Lo sabía, ahora está usted confundida. Pero tema no más, que en este instante solucionaremos ésta terrible confusión que debimos de evitar a toda costa para el claro entendimiento de las partes que al presente somos usted y yo; yo y usted y nadie mas. No mencionemos entonces que la hubo, solo recordemos que hoy, este día, estamos aquí para hundirnos, sumergirnos, profundizarnos en la panza, que aunque no debiera ser llamada así, así se llama, aunque no la mía, porque la mía es pancita, mi pancita, su pancita, nuestra pancita. Y entonces, ¿ya sabe de las consecuencias de hundir, meter, introducir su carita en mi pancita?? ¿Ya ve? ¡¡Sabía que lo solucionaríamos!! Ahora ha dejado de estar confundida y está preparada para poner, colocar, situar, asentar, emplazar, instalar, si, su carita, en mi pancita. ¿Vio las consecuencias? Las sufrimos sin darnos cuenta. Colocó, mas no hundió. Instaló, mas no sumergió. Emplazó, mas no profundizó. Situó, más no metió. Que terrible. Creí haberla advertido de los riesgos... tal vez fue demasiado tarde… o tal vez no leyó a tiempo. O no escuchó. En efecto no pudo haber escuchado porque la realidad es que no estoy hablando... aunque anteriormente haya dicho que de algo hablábamos, creo que la verdad nos indica que solo escribo, y solo lee. Cualquiera que haya sido nuestro error, sentí rico. Su carita en mi pancita fue perfecta, sin error, sin fallo, sin falta, sin culpa, sin caída, sin traspié. Solo usted, su carita, yo y mi pancita. Cuatro entidades que parecen separadas y que no lo son. Nunca lo fueron. Nunca lo han sido. Porque somos usted y yo, solos. Uno.

La alternativa de un cuento que no fué.

por David Chávez.

El Baúl, revisitado.


Si, como usted dice, busca resguardo del frío, el calor, el sudor, la lluvia y la sequía, todo junto y nada en lo absoluto, le ofrezco un refugio donde podrá saciar sus necesidades. Aunque usted no lo diga, noto que su cara es lo más preciado que tiene; se ve que busca para ella una pequeña casa, una cueva, choza o cabaña, de preferencia un hogar, un espacio para mantenerla a salvo de cualquier riesgo. Incluso yo lo haría. Con esa mirada. Se ve que es valiosa. Y cómo no ha de serlo si dice tanto, en cualquier idioma. No sé qué haría usted sin ella. Sí. Ahora entiendo. No se preocupe. Cierre usted los ojos, no canse sus ojos. Le decía que tengo aquí, precisamente, un lugar donde puede usted colocar su rostro. Y con él y su mirada también su sonrisa, para que no se le enfríe con este clima. Sí, porque a nadie le gusta ver una sonrisa arrugada, una boca a la espera del temporal. Hay en su boca una buena cosecha. Le florece la sonrisa. Sí, hay que cuidarla. Que no se le marchite la flor de los labios.

Estoy seguro que el lugar le gustará. ¿Alguien le habló sobre él alguna vez? No importa. Le gustará. Le gustará tanto que deseará quedarse por más tiempo. Le digo la verdad. No le miento. Viene usted tan cansada. Seguramente buscó aquí y allá dónde poder resguardar su rostro. Y esa nariz. ¿Es suya?

Mire, este lugar del que le hablo es blando, calientito, algodonado. La verdad es que yo lo uso poco pero es totalmente para usted. Mire, pase. No es necesario que abra los ojos. Lo sabía, ahora está usted confundida. Pero tema no más, que en este instante solucionaremos ésta terrible confusión que debimos de evitar a toda costa. El lugar del cual le hablo es mi cuerpo. Y yo estoy a sus órdenes.

En caso de desesperación, coloque sus brazos alrededor de mi cintura, luego eleve su brazo derecho hasta mi hombro izquierdo, sujételo bien, mientras su mano izquierda me lleva hacia usted. Sentirá cómo poco a poco una especie de calor tranquilizante la invade. ¿El costo? Cuídemelo nomás. Yo hace mucho que no lo atiendo y sé que estará en buenas manos, como usted lo está en las mías…

Buenas noches. ¿Quiere que apague la luz al salir?

Aural.

Héctor Rodríguez


Venerar las verdades de una luz
Que promete ser
Monumento austral, un templo sin final...
Sin espacios falsos
Donde pueda simular
Estar escuchando
Los quejidos de mi inútil tendencia
A desmembrar

Y rasgo el cielo
Que ahora contengo en mi voz
Caigo aturdido
Y no me doy cuenta
que sigo en las ruinas
de este templo aural

Envolventes
Miserables
Son los muros
De esta torre de Babel

Creo saber
Creo entender
Los cantos sordos que pronuncias al hablar
¡Son las sílabas de Dios!

Y rasgo el cielo
Que ahora contengo en mi voz
Vuelvo a temblar
Y sé muy bien
Que no podré...
Escapar de éste absurdo
Pero sigo la luz…

Abdicar… renunciar…
Dejarse llevar…
Un templo aural…
Un templo aural...
Soy...
Yo

Sol.


Héctor Rodríguez


Caminar…
Las distancias que…
Nos enterrarán

Ella escala…
Sobre la historia… que la define
Y no hay cursos
Solo absolutos que nos obligan
A buscar señales de un sol muerto
Soñador de luz

Y en los claroscuros yace
Nuestro error
Miedo a preguntar
Cómo diablos lograr…
Perseverar…

Hace tiempo que no entiendo
Hace tiempo, no comprendo…
Recogiendo rastros
De nuestra inmolación

Cielos en gris
Herrumbres fulgurantes
La observo andar
Inconmensurable me sonríe
Sin voltear atrás

Y mientras las heridas
Escurren rojos que se mezclan
Tratamos de cambiar
Los rumbos de la historia que-nos lapidó

Y en los claroscuros yace
Nuestro error
Miedo a preguntar
Cómo diablos lograr…
Devolver la luz a este sol

Porque hace tiempo que estoy muerto
Hace tiempo, no te siento
Recogiendo rastros
De nuestra inmolación

Y estamos bien
Estamos bien
Bien…


Thursday, November 23, 2006

El fluir.

Héctor Rodríguez.


Escuchar a La Barranca va más allá del simple esparcimiento auditivo. Es una medida necesaria, un rito, un fin absoluto que promueve el objeto de la sensibilidad; un canal alterno, el vehículo hacia una realidad perturbadora saturada de metáforas fluorescentes. Frecuencias provenidas de máscaras autóctonas, boleros sui géneris, respiraciones arqueológicas; medidas inacabadas aderezadas con nostalgia radical; nostalgia con ventosas adheridas al espejo del pasado que no abdica, que recurre a la memoria sin final; al momento eternizado, al continuo pormenorizado en mosaicos fragmentados de historia que grita, que explota en paroxismos multicolor, que incita a revoluciones conceptuales, que vomita música perfecta, equilibrada, sensible a apreciaciones sensibles; inoculada con el virus de la conciencia que fluye, que prosigue, que evade el obstáculo del presente, que serpentea por veredas agrestes, que ignora infamias, que cuestiona todo status quo; que parpadea con el arte de existir: que ante todo es… antes de existir… amén por ello, amén por esa música de precipicio.

Aguilera. Aguilera recurrente de imágenes precolombinas. Aguilera en conjunto con lo que siempre debió ser… con la utopía sonora en portones de deseo, con sueños de cabaret; con dejavu’s de pulque y putas que todavía confían en el arte de las fichas; con inminente fe en la pureza y el desgarrador sentimiento de aquellos que se lamentan a la par de unos whiskys ensangrentados de sufrimiento. Esos melancólicos entes que deambulan por senderos de música diabólica, y que en el menor movimiento gritan frases incendiarias de dolor, de volátil placer ilusorio, de imágenes paranoideas volcadas en una psiqué de mierda. Ellos, todos, honrados por abigarrados pasajes tonales que se fermentan al unísono; honrados por líricas incansables que obnubilan la razón, la lucidez; festejados por articulados conceptos que reclaman ciertas historias de sencillez inmediata: todo ello es la barranca…

Nutrida de las sombras que van dejando los demonios de la noche más extrema; abordada por la virtuosidad del genio incomprendido; acariciada por las luces de la tarde más apacible… la barranca invoca dos monedas de oro que se hunden en los ojos del espectador incrédulo: del escucha que poco asiente ante los sonidos de la ciudad que lo abruma metalmecánicamente. Instalada en el reclamo artístico que trasciende el discurso del cotidiano y fatuo ego; ahogada en el fenómeno que inhibe el pensamiento complejo ante valores de plástico, donde vale más la imperfección sin gracia que la gracia de la imperfección, la barranca sobrevive. Sorteando caminos de niebla que poco auguran; que ominosos predicen la caída de todos los lugares comunes; de todas las obviedades simbólico-culturales… caminos terminales que desvanecen todo ruido exterior…

No se si fuiste sueño tu, o sueño fuiste todo el tiempo. Hasta el fin del mundo. “Igual que un cáncer que es mortal, el mar se esconde donde no imaginas”… En playas desiertas bebo poesía que me es ajena, que invoca palabras de arena, de gránulos sombríos que inmensos catadores persiguen cual azúcar de elixires etílicos. Paro en una esquina, abrumado por la belleza de la realidad… viene luego la promiscuidad del amor, cual miscelánea morbosa, que todo lo arrasa al compás de socavadas pasiones sin retorno que desgarran las lógicas del concurso habitual. Acurrucado en tu vientre bajo el tibio sol… en este líquido amniótico no hay temor… Salvando las costumbres de numerosos mártires uniformados que salvaguardan honras invisibles, inservibles; que protegen alientos extemporáneos y ráfagas invernales… Las barranca es ausencia, es vacío que se mueve con la ausencia. Un corazón ensombrecido; una identidad que se sacrifica por el tejido que la música entreteje en la red infinita de notas perdidas en alcohol. Es así. Así es.

Thursday, June 01, 2006

tejidos áureos de dolor post-vernáculo: San Pascualito Rey.

Héctor Rodríguez



Formados en el 2000 a la luz de un demo personal grabado por Pascual Reyes, vocalista de la banda, San Pascualito Rey ingresa al circuito del rock nacional como una propuesta vanguardista que se autodefine a partir de la fusión del rock, trip hop, lounge, la canción romántica y la música folklórica mexicana, entre otros estilos. Es hasta finales de 2003 cuando publican su primer LP independiente “Sufro, Sufro, Sufro” bajo el sello Intolerancia, producido por Gerry Rosado (Guitarrista de Consumatum Est y también productor de Fratta, Santa Sabina, Real de Catorce, Javier Corcobado, Eva Malva y El Haragán, entre otros).

“Sufro, Sufro, Sufro” contiene trece piezas de sofisticada manufactura críptica que bien podrían etiquetarse como odas sui generis al desamor y el sufrimiento, o himnos despechados, ambientados por un folclor cáustico que se permite mutar a las formas de un sonido electro-mortuorio-arrabalero que se antoja influenciado por reminiscencias de grupos como the wolfgang press, pink floyd y bauhaus, así como de interpretes de música eminentemente prostibularia, yendo desde el son, hasta el cha cha cha y el tango cabaretero.

Actualmente la banda está conformada por Pascual Reyes (voz), Alex Nexus (sintetizador), Adolfo (guitarras), Juan (bajo) y Evers (batería). Su nombre es un homenaje figurativo a San Pascual Bailón, santo patrono que los indios del sureste Mexicano y Guatemala adoptaron contra algunas enfermedades. La llegada de pestes que traían la muerte llevó a relacionar a San Pascual Bailón con la muerte, pero como un ente positivo, convirtiéndose así en San Pascualito Rey, santo de la buena muerte. Se le rezaba a San Pascual Bailón para que curara a los enfermos, pero si se trataba de una persona que estaba más allá de poderse curar se le rezaba a San Pascualito Rey, para que al menos tuviera una ‘buena muerte’. La Iglesia Católica nunca lo reconoció como santo por ser una imagen pagana. El esqueleto de San Pascualito es sacado de su carretón y expuesto cada 14 de mayo, en medio de gran gozo popular. En la representación de los músicos que conforman la banda, San Pascualito Rey está en un motel, decepcionado, ensimismado, destronado, hasta su madre… diciéndose una y otra vez: ‘Sufro, sufro, sufro…’

Es esta imagen la que predomina en la estética de su primera entrega discográfica, la cual comienza con la voz de un xilofón secuenciado y unas trompetas sintetizadas que adornan a “te voy a dormir”, primer track del disco. Musicalmente existe un concepto concreto que deriva en una secuencialidad perfectamente definida a lo largo este primer repertorio; un hilo conductor que dibuja progresivamente la desgracia, la decepción, el rencor, la fatalidad y la desesperanza del ser ambivalente que camina exhausto y no se permite concesiones optimistas, solo apariencias desfiguradas y atormentadas. El sentimiento global del disco redunda en una especie de melancolía culposa y patológica esculpida a través de cortes como “flush”, que eriza los vellos de la piel al son de reclamos estentóreos; o bien a través de declaraciones de pasión homicida que en “historias”, track 8 del disco, producen el más erótico escalofrío en el escucha que, sensibilizado por la maestría de las postales sonoras que Alex Nexus diseña en el sintetizador, queda estático y dulcemente hipnotizado…viajando.

El trabajo lírico de “Sufro, Sufro, Sufro” pareciera haber sido inspirado por una larga noche que apenas logró conocer el alba. Reiterativo de la muerte, la vida, el despecho, la pasión, el des-amor y otros sentimientos lúgubres y fantasmagóricos, Pascual Reyes, vocal de la banda, explora escenarios de catarsis y reflexión instalados en un claro masoquismo que disfruta exquisitamente del dolor propio y ajeno, y que en líneas como “que tal si vienes / a enterrarme / a esconder mi carne / para incinerarla / que tal si vienes / a rajarme la madre / a arrancarme la sangre / a atravesar mi corazón” expresa una vitalidad de gozo por lo fatal.

La esperanza y la tristeza son otras dos constantes líricas que desangran visceralidad a lo largo del disco, y que en líneas como “colgado de tu dulce cuello / que eriza mi cuerpo entero / que suda como vela ardiendo / conquistar tu cuerpo bello / construir una ciudad en tu cabello / arar con mis dientes tus labios / cultivar mi nombre en tu lengua”, pertenecientes al onceavo track denominado “tuyo”, erotizan el deseo de una gama de sentimientos sublimes.

Posterior a “Sufro, Sufro, Sufro”, San Pascualito Rey edito en octubre del 2005 el EP “Ahora vuelvo” nuevamente bajo la mano de Gerry Rosado. Este trabajo es una especie de anexo al “Sufro, Sufro, Sufro”, contiene 6 canciones, 3 de ellas re-creadas en el mundo bizarro por alter egos de San Pascualito Rey: “Disturbios” (por Los Gingivitis) en una versión garage-punk muy energética; “Si pudieras ver” (por Los Espada del Augurio) pop-folk con un teclado setentero y una guitarra muy Harrison, y “Flush” (por Los Acueductos de Cocoyoc) en esta ocasión es un danzón/cha-cha-cha. También está “Solares Baldíos”, el cover homenaje a Rockdrigo González. Hay dos remixes: “Historias” por Dj Rry (Consumatum Est) por sendas electro-etéreas, recordando en momentos a Moby y Björk; mientras que “Hoy no es mi día” mutó radicalmente hacia el Nortec en las manos de Plankton Man (miembro de Niño Astronauta, ex Nortec, ex Sonios). De pilón el EP incluye los videos “Hoy no es mi día” y “Te voy a dormir”.

Actualmente el grupo prepara el lanzamiento de su segundo disco bajo el título “Deshabitado”, que contempla lanzar en julio de este 2006.

En síntesis, San Pascualito Rey pertenece sin lugar a dudas a una generación de nuevos talentos que la escena del rock nacional ciertamente solicitaba a gritos. Propuestas como Chetes, Instituto Mexicano del Sonido, Austin TV, Los Esquizitos, Vaquero, Cabezas de Cera, Los músicos de José, entre otras, han venido a refrescar el menú de posibilidades que tanto consumidores en serie como melómanos auto-indulgentes buscan desesperadamente con el único objeto de arremeter en contra del hastío sonoro prefabricado por bandas sin necesidad de generar arte. Ruidos orgánicos y texturas analógicas… dark guapachoso, mariachi-eléctrico o sonido grupero-melancólico-espacial-tropicoso; como decidas etiquetarlo, San Pascualito Rey es una excelente opción para integrar a tu colección discográfica.

Monday, May 01, 2006

alternativas del subterráneo: Copi y el teatro del horror.

Héctor Rodríguez


Prefacio


Daniel Link, colaborador del diario argentino 1/2, nos relata en este texto que oscila entre la semblanza y el artículo de fondo, los orígenes de Raúl “Copi” Damonte, literato, dibujante y autor teatral argentino que funda las raíces de su obra en la filosofía pánica gestada a principios de los sesenta por Topor, Arrabal y Jodorowsky, la cual proponía una clara contraposición ideológica al dogmatismo surrealista liderado por André Bretón.

A lo largo del presente texto, Link propone una relación trascendental entre el trabajo intelectual de Copi y la literatura gauchesca, al sentenciar que posterior a éste es necesario replantear y redefinir los paradigmas de lo que hasta el momento era históricamente entendido y practicado como teatro y literatura argentinos. De igual forma, Link se ocupa de realizar un fecundo análisis semántico sobre la ultima pieza teatral de Copi, "cachafaz".

Como antecedente ineludible es necesario contextualizar lo que la literatura gauchesca propone dentro del imaginario cultural hispano:

“La figura del gaucho, miembro de una clase social baja, fue elegida ya a fines del siglo XVIII como motivo de una literatura que ha dado origen a la manifestación "más original" de las letras hispanoamericanas, según señalaron Menéndez y Pelayo, Unamuno y Pedro Henriquez Ureña. Escrita por hombres cultos que imitaron el habla del gaucho y ciertas formas estróficas campesinas de los payadores (improvisadores), la poesía gauchesca fue el género más exitoso de esa literatura, que tuvo también manifestaciones en el teatro y la novela.”

“En el teatro, la gauchesca se inicia en 1778 con una corta pieza de comida titulada “El amor de la estanciero”. En 1886, la versión teatral de una novela folletinesca que primero fue un mimodrama, y a la que dio diálogos el actor José Podestá, impondrá a Juan Moreira como la obra que funda el teatro nacional rioplatense. Toda una rica vertiente dramática nacerá de ese teatro popular.” (http://www.bibnal.edu.ar/salavirtual/Gauchesca/gauchesca.htm)

Lo anterior se postula como un referente obligado para comprender la importancia e influencia de la gauchesca en el trabajo tanto de Copi, como de escritores de la talla Borges y figuras un tanto más regionales como Lamborghini y Zelarayán. Una lengua chauvinizada, argentinizada, donde la figura del ser revolucionario asciende a la superficie a partir de un discurso proveniente de un sentir proletario, opera como eje didáctico en un natural intento por rescatar, posicionar y salvaguardar una cultura de la identidad argentina para el terreno de las letras.


Sin mas preámbulo, aquí el texto de Link.


Cerca de la revolución

Por Daniel Link


Esperábamos desde hace dos años la edición local de Cachafaz (1981), la última pieza teatral de Copi, una “tragedia bárbara en dos actos y en verso” que dejó sin publicar antes de morir (fue representada y editada por primera vez en París en 1993).
Por esos avatares del destino, la obra fue distribuida recién la semana pasada, en una cuidada edición de Adriana Hidalgo, junto con La sombra de Wenceslao (1978), otra pieza teatral (o, más bien, guión de comic, dada la índole de la peripecia y las complicaciones escenográficas que supone) de asunto criollo, que funciona como bonus track de la anterior.


Copi, sus orígenes

En 1962 se reunían en el Café de la Paix de París el español Fernando Arrabal (que acababa de abandonar el grupo surrealista hastiado del autoritarismo de André Breton), el chileno Alejandro Jodorowsky y el francés Roland Topor, para fundar el grupo de acciones teatrales Pánico (en referencia al dios Pan o Baco, el flautista ebrio de las celebraciones colectivas), al que pronto se incorporarían Copi (recién instalado en París, donde moriría el 14 de diciembre de 1987), Víctor García, Jorge Lavelli y el cordobés Jérôme (née Gerónimo) Savary.

Copi (Raúl Damonte) había nacido en Buenos Aires en 1939, hijo de Raúl Damonte Taborda y de la hija menor de Natalio Botana. Su abuelo era, pues, el legendario fundador y propietario del diario Crítica. Su abuela, Salvadora Onrubias, una anarquista feminista conocida por su producción dramática que, según los memoriosos, ejerció mucha influencia en la carrera de su nieto y a quien éste le debe su apodo.

Uno de los núcleos estéticos alrededor de los cuales gira la producción teatral del grupo Pánico es lo monstruoso: una estética del freak –con el antecedente, muy en la memoria de Topor, Jodorowsky y Arrabal, del clásico de Tod Browning, Freaks (1932). Arrabal, por su lado, incorpora a la estética del grupo la tradición de los esperpentos de Valle-Inclán y las pesadillas de Goya. Las acciones teatrales del grupo Pánico (descriptos por la investigadora argentina Carmen Crouzeilles) se denominaban Efímeros Pánicos y, si bien fueron comparadas en su momento con los happenings, hay que recordar las palabras de Copi, para quien “el happening es algo que me hace sudar frío. Es como si alguien entrara aquí y meara en la botella. Es odioso y vacío de historia. El happening es lo que no sucede”.

Los Efímeros Pánicos, que podían durar varias horas y hasta días, se basaban en la improvisación a partir de un esquema argumental mínimo. La profusión de utilería (instrumentos de odontología, miles de muñecas desmembradas, pedazos de carne) terminaba repartiéndose entre el público. A la obsesión temática por el freak y a la idea de celebración colectiva se sumaba, pues, toda una economía del don.

Disuelto el grupo Pánico (por su misma lógica autodestructiva), sus integrantes se negaron sistemáticamente a brindar testimonio sobre aquellos días de fiebre y peste teatral, con la sola excepción del falso francés Jérôme Savary, quien fundó, después de los sucesos de 1968, su compañía Grand Magic Circus. Poco antes del Mayo francés, Víctor García había invitado a Savary para que dirigiera la obra El laberinto, de Fernando Arrabal, la primera en la que Copi figura como actor acreditado (ya en su infancia argentina había participado en producciones de teatro escolar), desempeñando un personaje que no estaba en el original: un mudo que baila un tango con un canario gigante que pone un huevo.

Copi ya era bastante conocido como dibujante: desde 1964 publicaba la delirante tira La mujer sentada en Le Nouvel Observateur. Si su potencia creativa lo llevaría a convertirse en uno de los más grandes novelistas argentinos, con obras maestras como El uruguayo (1973), El baile de las locas (1976), La vida es un tango (1979) o La Internacional argentina (1987), antes tenía, todavía, que convertirse en el más grande autor teatral argentino de todos los tiempos.

Más allá del papel marginal que en él ocupó, lo cierto es que el Grand Magic Circus comienza y termina con Copi, como actor en El laberinto, y ya como autor en la última producción de la compañía, la “ópera tango” Good bye Mr. Freud (1974): la madre de Sigmund es lavandera en París. El azar la lleva al Kremlin, donde se enamora del zar de Rusia. Luego de hacerse sodomizar por un Marx (que no es Karl) y experimentar su primer orgasmo, huye a Chicago, donde instala un burdel.

El teatro del mundo

Por lo general mal leídas, las obras de Copi (que nacen del underground pero reclaman otra escena y otros públicos) han sido destinadas al placer de unos pocos iniciados. Así, su última pieza (la más política), se estrenó en mayo del año pasado con el patrocinio de la Secretaría de Cultura de la Nación, lo que generó un escándalo que hizo tambalear a un gobierno ya tambaleante. El radicalismo fue siempre víctima de su propia política cultural. Pocos meses después de la puesta en escena de Mahagonny de Brecht/ Weill en septiembre-octubre de 1988, Alfonsín tenía que huir de aquellas mismas fuerzas que la pieza denunciaba. Pocos meses después del estreno porteño de Cachafaz, De la Rúa se tomaba un helicóptero como consecuencia de una carnicería que, en algún punto, Cachafaz había prefigurado.

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Rod teatro del horror.

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ntinaun discurso proleorges ltural argentino. Precisamente para no convertir el teatro de Copi en un happening, para que pase algo, Cachafaz debería representarse hoy en las asambleas barriales, las concentraciones de piqueteros, las villas miseria y las pocas fábricas que quedan abiertas. Toda la obra de Copi es muy sensible a las formas, pero particularmente Cachafaz, que parece haber sido escrita a la sombra de la sentencia de Rubén Darío, “la forma es lo que primeramente toca a las muchedumbres”.

Cachafaz es un compendio de todas las formas posibles: una “tragedia bárbara en dos actos y en verso”, efectivamente, pero también un texto de la gauchesca, una antología del tango, un sainete y, también, un panfleto revolucionario.


Reescribir la gauchesca

De acuerdo con la lógica que domina toda su obra (que es, en definitiva, la lógica de los grandes artistas), Copi no escribe un momento de la literatura argentina sino la literatura entera, como si con él comenzara de nuevo la literatura argentina o como si la historia literaria no hubiera sucedido.

Cachafaz se plantea como el comienzo del teatro, y a partir de Cachafaz habría que volver a definirlo todo: el público, los estilos de actuación, el espacio y el tiempo teatrales, la relación entre habla y cuerpo, las relaciones entre arte y cultura, entre literatura y política...

Está la tragedia griega y está Copi, y en el medio no importaría qué hubo porque no hace falta. Es como si Copi (en cada una de sus novelas, en cada una de sus obras de teatro, pero particularmente en Cachafaz) dijera que la historia es sólo el trampolín a partir del cual los hombres pueden dedicarse a imaginar el futuro, es decir: a hacer la historia.

Y, por cierto, está la gauchesca, en los orígenes de la literatura argentina, y después está Copi, una vez más, como si nada hubiera sucedido. Y de ahí la facilidad para integrar Cachafaz en el corpus de la gauchesca.

Ya sabemos cómo ha funcionado nuestra historia literaria. Por un lado, la canonización del género gauchesco: Martín Fierro como poema de la patria, como poema estatal. Por el otro, la folclorización de sus versos en el refranero (“Hacéte amigo del juez...”). En el contexto de la literatura argentina, cada movimiento estético supone necesariamente dos pasos: ignorar el escritor canónico y volver a la gauchesca. Borges escribe como si no hubiera existido Lugones, pero vuelve a la gauchesca; Lamborghini y Zelarayán escriben como si no hubiera existido Borges, pero vuelven a la gauchesca; Copi escribe como si no hubiera existido Borges, pero vuelve a la gauchesca.

La patria de los personajes de Cachafaz puede ser Uruguay (los hechos suceden en Montevideo), pero la patria de la obra es la Argentina y, sobre todo, la Argentina que debate qué forma estatal y qué lengua le conviene (la Argentina actual). Esa lengua no es la de Uruguay, ni la de Argentina, ni la de ninguna parte: es una lengua que no existe (como tampoco existió, antes del Martín Fierro, esa lengua nacional). Una utopía, si se quiere, igualitarista y revolucionaria:


CACHAFAZ:
Ni soy caco ni soy pillo
y soy mucho menos reo,
¡estoy en Montevideo
cuna de machos sinceros!
Si me llaman Cachafaz
es injusticia social,
¡nací en un cañaveral
y mi madre murió en paz!
¡Nadie me dé de matrero,
mucho menos un milico!
Aunque yo nunca fui rico
del mundo sé la moral.
Ningún ser nace anormal,
cualquier loro tiene pico
y aquí les digo y replico
la forma de lo esencial.
El hombre es un animal
negro, blanco, pobre o rico
con nariz o con hocico
¡pero nadie es pavo real!

La estructura de este parlamento responde a la estructura del Martín Fierro: los versos pasan de lo particular (la circunstancia específica de la vida de Cachafaz) a lo general (el ser en términos absolutos). Hay, en efecto, una antropología revolucionaria en Cachafaz (es el costado más panfletario de la pieza), pero esa antropología no pasa sólo por la denuncia de las miserias del mundo sino por una distribución de los géneros que, si bien es típica del universo de Copi, adquiere en Cachafaz una grandeza hasta entonces desconocida.

Revolución y monstruos

La anécdota de Cachafaz es sencilla: hay una pareja en el conventillo, Cachafaz y Raulito. Afuera, los vecinos les recriminan una vida fundada en otra moral. La policía llama a la puerta. Una y otra vez, Cachafaz y Raulito matarán a los policías que los buscan, para carnearlos y alimentar al barrio. Líderes de una revolución antropofágica, Cachafaz y Raulito representan, también, el escándalo de los géneros.

Sabemos que, en el universo de Copi, Dios es (o puede ser) un transexual. Esa transexualidad originaria y básica es seguramente monstruosa (y ya sabemos que Copi aprendió a valorar los monstruos en el seno de los Efímeros Pánicos) y desafía todos los sistemas de categorización. La imagen de Dios como imagen del hombre, en Copi, es la imagen de un travesti o de un transexual y ése es el “teatro del mundo” a partir del cual Copi puede pensar su arte:

CACHAFAZ:
¿Por qué no me das alpiste?
RAULITO:
Porque me has tratado ‘e puto
CACHAFAZ:
¡Pero si vos sos un puto!
RAULITO:
¡Pero entonces Dios no existe!

Ahora bien, ¿qué civilización, qué política, qué cultura y, sobre todo, qué arte se pueden pensar a partir de un Dios semejante? Eso y no otra cosa es lo que Copi pretende explicarnos. A la manera de la ciencia ficción (que deduce una realidad entera de una premisa transformada), la obra de Copi deduce el mundo a partir de la afirmación de que Dios es un transexual. Y porque existe esa premisa es que algo sucede y su literatura se aleja del no-suceder, del vacío de sentido.

En el universo Copi efectivamente es posible que dos hombres, aunque se trate de dos hombres-rata (ver La ciudad de las ratas, 1979), procreen un hijo. Cachafaz va mucho más allá en la ecología de los géneros que propone pero, además, relaciona la antropología que propone con una determinada política: dice que hay que acabar con el Estado y construirlo de nuevo.

Cachafaz y Raulito son una pareja innombrable, dos que se constituyen en líderes revolucionarios, dos prófugos que matan policías y se los comen. Si, de ese modo, el texto liga con la política sangrienta de “La Refalosa” (una vez más, la gauchesca), por el otro obliga a plantearse de nuevo el problema del monstruo como categoría política.

RAULITO:
¡La muerte la conjuramos!
¡Somos pareja maldita!
Podemos hacer comercio
de nuestra cruel condición,
¡fundemos circo ambulante
al son de un buen bandoneón!
Seremos monstruos monstruosos
mucho más humanos que osos
y aquí se muestra el disfraz:
Raulito y Cachafaz,
¡el colmo ‘e lo repelente!


Hombre pobre, mujer rica

Qué es Raulito no lo sabemos o no podemos decidirlo a partir del texto, que es bien ambiguo en este punto. Raulito puede ponerse en serie con “la Raulito” o el nombre de pila de Alfonsín, naturalmente, fuera del universo Copi. O con Raúla, la hija natural de Borges en La Internacional argentina. El nombre real de Copi es Raúl Damonte, el nombre del padre es Raúl Damonte Taborda. De modo que, a partir del nombre del padre, Copi se propone, a lo largo de toda su obra, construir identidades nuevas (Raúl es efectivamente lo que Copi no es ni quiere ser). En todo caso, no sabemos cómo es el sexo de Raulito, cómo es el cuerpo de Raulito. Sabemos –porque el texto insiste en ello– que “hace de mujer”. Uno podría pensar que Raulito es una loca:

RAULITO:
¿Puto? Pero no exageremos,
soy un poco amanerada
tengo chic y tengo garbo
¡pero es porque tengo tango!

Pero también Raulito podría ser un travesti:

CACHAFAZ:
¡Mirá... Te ponés el zorro
te apoyás en un farol
y no me volvés a entrar
sin un kilo de morcilla!

O un transexual:

RAULITO:
¡Acariciame las tetas!
CACHAFAZ:
¡Te las quemo con un pucho!

RAULITO:
Hace un año que lo he visto
cuando me hizo una gauchada:
me selló el cambio de sexo
en mi carta ‘e identidad.

No sabemos cuál es el sexo de Raulito: o es una loca o un travesti o un transexual (y las diferencias son cualitativas: no se trata de ningún tipo de deslizamiento en línea creciente de perversión, sino de un lugar distinto, cada vez). Así, de Raulito también se dice que anda “vestida de maricón”. Y aparece en contraposición al coro de vecinas, que son “mujeres sin pito”.

A partir de esas (monstruosas) precisiones se desarrolla toda la ecología sexual de la pieza. El macho aparece definido por su pobreza. La mujer, por el contrario, se define por la riqueza, no tanto en términos propiamente económicos, sino sobre todo simbólicos: lo único que importa del hombre es el tamaño de su pene y si puede o no tener una erección (la pobre definición del sentido común: Prolong, Viagra). Mientras que las mujeres pueden ser: mujeres con pito o mujeres sin pito, mujeres con pito vestidas de maricón o mujeres con pito vestidas de mujer. Esta riqueza de la mujer le otorga un valor de trascendencia superior, en el contexto general de toda la obra de Copi, pero particularmente en Cachafaz.

Actuar para morir

El primer acto de Cachafaz es más bien conceptual o ideológico, mientras que el segundo acto es más bien político. El primer acto define una ideología, el segundo apela a la acción (es decir, a la política). Y así, Cachafaz invierte el Martín Fierro, donde “La ida” es una apelación a la acción mientras “La vuelta” es una integración a la ideología del Estado. En Cachafaz, el adentro y el afuera (del conventillo y del Estado) se confunden, y es la policía (“los milicos”) quienes marcan ese umbral con cada una de sus irrupciones. Cachafaz, que vuelve a empezar todo de nuevo a partir de la tragedia, la gauchesca y una antropología monstruosa (o, lo que es lo mismo, transgenérica), nos obliga a pensar también en los límites, bordes y umbrales del Estado.

Por lo general los personajes de Copi son capaces de resucitar de acuerdo con las necesidades de la trama. Que en Cachafaz los personajes mueran definitivamente es, por lo tanto, significativo y remite al orden de lo trágico respecto de lo cual el texto parece colocarse.

En el final, Cachafaz y Raulito, mártires de la revolución antropofágica, son víctimas de la metralla. Raulito le dice a su hombre: “muramosnós, se está levantando viento” (es difícil encontrar un final mejor que éste en toda la historia de la literatura argentina). Tal vez haya que entender esa última frase (con todo el misterio que encierra) en relación con otro parlamento de Raulito, en el primer acto: “¡No te excites, Cachafaz,/ que el viento viene de atrás!”.

¿Qué es un viento que viene de atrás? Un viento que viene de atrás es viento en popa, y no hace falta saber mucho de marinería para saber que ése es un viento a favor. Así imaginaba Copi los vientos de la historia.

Saturday, April 29, 2006

poder lúbrico.


Héctor Rodríguez.


Vestidos con músculos domésticos, taurinos, arremetemos contra el flujo coloquial de nuestra caricaturesca obligación humana. Arrastramos los pies día a día, cual paralíticos funcionales, esperando que la salvación mágica a nuestra psicomotricidad trunca caiga de un pinche manzano imaginario. Sucédenos así, idealizando bosques en parpadeos incontinentes que lubrican nuestras ganas de ceguera permanente. El drama nos libera… al menos nos desprende del ridículo estrés al que nos exponemos tan gratuitamente… uno carga con cierta proclividad al drama desde siempre; es parte del arsenal de válvulas instaladas en nuestro cuarto de controles… sin embargo, soy el primero en reconocer que las más de las veces uno abusa intencionalmente del pulso melodramático. De ahí, a la irritación.

Es fácil adoptar el papel del ser irritado. La receta canta ingredientes que se respiran, así nomás, sin mayor búsqueda: un gramo de hastío, tres onzas de hartazgo, tres piezas de frustración, un poco de intolerancia, entre otras bellezas. En todo lo anterior se determina inseparable el componente dramático; la irritación es solo una evolución aciaga del mismo. Nos desdibujamos en secuencias furibundas cuando la excitación rebasa las lógicas del cotidiano. Hablar entre dientes es el síntoma por excelencia. Citar a todas las madres que recordemos se convierte en tarea insuficiente, es uno contra el mundo; somos los aludidos, los agredidos, los incomprendidos. No hay enemigo mas vituperado que el que proyecta un poder lúbrico sobre nosotros. No terminamos de asimilar que la vida concreta sucede, fluye, camina por si misma en múltiples escenarios de los que todos hacemos uso. No hay estupidez mas sublime y sustantiva que la de aspirar a jugar roles protagónicos en pistas operadas por caleidoscopios, donde en un parpadeo dejamos de ser nosotros para convertirnos en el otro.

Todo se reduce a una negativa. No sabemos, no entendemos, no asimilamos… nuestra lectura es horizontal; atendemos la visualidad mas obvia, más inercial, desciframos y argumentamos en pequeños análisis nada más que simplezas rústicas a la sazón de un escuálido intento de humilde reconocimiento ante la otredad. El ego nos hace miserables y complicados, que no complejos… nos apabullamos en paroxismos infatigables provenientes de una autocompasión y justificación cargadas de drama y alucinógenos derivados. Si fuéramos poesía, seríamos prosa declamada por barítonos observándose al espejo. Distamos enormidades de suponer un proceso que naturalmente destine a convertir nuestra megalomanía en versos perfectos. Reaccionamos. Somos defensores a ultranza de la razón propia, lo cual nos hace hipócritas potenciales en todo momento. Asentimos con sonrisa de aparador y callamos en pausas, dando paso a una ridícula alegría de poliuretano. Cuando nuestro personaje deja de funcionar en alguno de los escenarios ubicados otrora por nuestro ego, nuestra máscara de poliuretano palidece junto con su pinche alegría química, para así encumbrarnos en ajuares de shakespeare y dolernos ante las desafortunadas circunstancias que han puesto en entredicho nuestro rol cotidiano.

Es la tentativa irreal de posesión ante el todo lo que ensombrece las perspectivas frías y matemáticas del acto y la consecuencia; el primero una virtud ilusoria, el segundo un leitmotiv ambivalente de gozo y victimización, ambos, motores de circunstancia. Somos tan fanáticos del pretexto y el señalamiento como de la jactancia y el endiosamiento… la mecánica es sencilla: integramos y extirpamos nuestra persona en función de beneficios y perjuicios potenciales, que por gracia de experiencia somos capaces de ubicar al momento de estar en escena.

No es coincidencia que por lo general huyamos a las resultantes vomitadas, per sé, automáticas, inconscientes, decretadas, invisibles. Germinamos actos y consolidamos culpas derivadas de éstos; descalificamos hechos que se nos antojan ajenos y que ejecutamos desde nuestra propiedad. Actos, acciones, hechos que siempre esta ahí haciéndose esperar para después ofrecer resultados de formulario que en el mas común de los casos pretendemos desconocer…

Nos da güeva cumplir con la doble función necesaria de actor y espectador… el acto-actor otorgador de consecuencia. En lo tocante a las resultas, generalmente obviamos su peso específico, a veces por ignorantes, otras con alevosía…y en el abanico infinito de opciones frente a nuestra voluntad, no nos termina de quedar claro que una vez más, insisto (después de tanto mencionarlo), la física pone en marcha su engranaje para respondernos con la más calculada realidad.

Se espera y esperamos de nosotros y el resto un lugar común… a veces solo incertidumbre, otras tantas absolutamente nada… la indiferencia pura es difícil de desarrollar. El hecho: lo que se espere de nuestra lid nos importa madres; navegamos con bandera de sobrios, complicándolo todo, tratando de engañar las correlaciones al respecto… cayendo siempre en el mismo abismo. Operamos con el único objeto de celebrar elementos de poder en nuestras decisiones (por más estúpidas que éstas sean), enfrentando en paralelo complejos arraigados que observan con imposibilidad la oportunidad de una razón fáctica inexpugnable: la del poder crudo en ajeno. Los hay de todas intensidades… pero ninguno como el poder lúbrico. Emanado de un éxtasis cárnico, el disfrute de nulos límites resopla en nuestros criterios licuándolos hasta su vaporización. Lo traduzco como un proceso de erotización de la voluntad, donde la conducción individual comienza a trastabillar y a abandonar toda consideración para con las lógicas del equilibrio; somos seducidos por el implante evanescente de una ausencia de fronteras e interpretamos y apropiamos dicho estado de cosas rumbo a su perpetuidad.

Cuando lo obtenemos, somos reyes susceptibles a escupir con prepotencia. Cuando lo padecemos, somos objetos ultimados in situ. Sufrir episodios de poder lascivo e ininteligible nos coloca en una desigualdad fermentada, esencialmente producida por voluntades basamentadas en derechos y consignas apócrifas, ficticias. De ahí el rigor del drama en y por la víctima; de ahí la violencia de la ignorancia en y por el victimario. Somos ambos.

No resta más que aceptar nuestra colección de vasijas de ocasión… esas donde depositamos a conveniencia nuestros disfraces sociales. “Para esta escena, esta máscara; para este otro escenario, este otro disfraz”… somos animales corporativos moviéndonos las colas, oliéndonos las feromonas, conspirando en corto, vendiéndonos, profesando y aceptando/evadiendo/negando nuestros intereses y los del otro. Ahí es donde acaba nuestra animalidad, convirtiéndose de un hecho biológico irrefutable, a un mito designado por el canon antropocéntrico.

Así pues, evolucionamos hacia una intelectualidad científica exterminadora que sigue celebrando la erradicación de nuestro instinto orgánico; componente necesario para el logro de un balance ahora quimérico, inexistente y desdibujado por adicciones fervorosamente humanas... el poder, una de ellas.

Sunday, April 09, 2006

vitral.

Imagen: http://palavrasemferias.blogs.sapo.pt


Héctor Rodríguez



Faenas de carne lívida
Fornicando impacientes…
Conjugando verbos muertos,
Gimiendo una extinción in Vitro,
Multitudes salivantes…

Vértigo…
Orgánico…
Producto de los claroscuros de un vitral

Imágenes sordas y amorfas
Envueltas en peste y burla histórica
Estatuas de sal mineral
Esculpidas de la nada indómita

Vértigo…
Orgánico…
Producto de la inanición vacilante,
Cubierta en trazos de cristal